La exnovia de Pity Álvarez lo definió como una persona "maravillosa" ¡y Marcela Tauro la cuestionó en vivo!

Érika Boveri habló en Intrusos, tras el crimen que cometió el músico, y mantuvo un incómodo ida y vuelta con la periodista. 

Esta semana, Cristian "Pity" Álvarez (46) se convirtió en el protagonista de una trágica noticia: el cantante mató a balazos a un vecino del barrio Samoré de Villa Lugano. Esta madrugada, tras haber permanecido prófugo, se entregó a la Justicia y confesó ser el autor del homicidio. "Lo maté porque era él o yo", dijo Pity, mientras ingresaba en la comisaría 52. 

Conmocionada por lo ocurrido, Érika Boveri, exnovia de Álvarez algunos años atrás, se manifestó sorprendida por el accionar del exlíder de Viejas locas y resaltó los puntos nobles del artista.  

"Perdón, Érika, pero escuchándote, lo pintás como Heidi. Acaba de matar a una persona", dijo Tauro, tras escuchar a la exnovia del músico defendiéndolo con numerosos halagos.

"Él es muy educado, solidario y no puedo creer lo que pasó... Ahora es difícil verlo así porque es una persona maravillosa. Yo lo quiero un montón. Es una de las personas que más amo en la vida", dijo Boveri en Intrusos, incomodando con sus palabras a Marcela Tauro, quien no tardó en retrucar: "Perdón, Érika, pero escuchándote, lo pintás como Heidi. Acaba de matar a una persona. No sé la situación, de eso se encargará la Justicia. ¿Pero vos nunca notaste en él la agresión? Alguna conducta tiene que haber tenido", expresó. 

Sin embargo, la exnovia del músico siguió en su postura defensora: "Hacia mí, no. Yo lo conozco desde el 2006 y conmigo siempre tuvo una conducta divina. Él es muy inteligente. Nunca tuvo lugar la agresión, ni con la gente. Y siempre lo invadieron por todos lados... Yo no lo estoy pintando como Robin Hood, ni estoy de acuerdo con matar a alguien, pero creo que llegó a un punto extremo, que se vio amenazado y pasó lo que pasó. Sino, no lo creo capaz. No es una persona que andaría matando gente por la vida. Todo lo contario", aseguró Érika, sin soltarle la mano a Álvarez.