Diego Maradona posó con su nieto Benjamín a 30 años de los históricos goles a los ingleses en el Mundial 86

El Diez celebró con Olé sus inolvidables golazos a Inglaterra junto a Rocío, Dalma, Gianinna y el hijo de ella. 

El 22 de junio de 1986 quedó grabado a fuego en la memoria de los amantes del buen fútbol: ese día Diego Maradona brilló en la cancha frente a Inglaterra con dos goles que hicieron historia en el último Mundial que Argentina consagró campeón.

Primero, llegó la inolvidable “mano de Dios” y después la reivindicación en el segundo gol, eludiendo a los ingleses con una magia inolvidable.

El diario Olé realizó una producción especial con Diego para recordar el aniversario del partido. ¿El detalle? El Diez posó en las fotos con una réplica de la Copa… ¡y su nieto Benjamín!

"El plantel del 86 era todo. El equipo que hicimos, que construimos en el predio de América fue maravilloso. Fue algo que lamentablemente no se va a volver a dar, a ver, a repetir".

Súper canchero, el hijo de Gianinna Maradona y Sergio “Kun” Agüero se fotografió con su abuelo en una cancha ubicada en el barrio privado de Tigre donde vive Diego por estos días.

“Dale, sacanos fotos, somos los campeones”, le dijo Diego al fotógrafo mientras posaba con su nieto tras un picadito mixto, en el que también participaron su novia Rocío Oliva, Dalma y Gianinna.

Fiel a su estilo, Diego le brindó potentes declaraciones a Olé: “El plantel del 86 era todo. El equipo que hicimos, que construimos en el predio de América fue maravilloso. Fue algo que lamentablemente no se va a volver a dar, a ver, a repetir. Le pediría a Dios que lo repita, pero es muy difícil, muy difícil. Tener tantos hombres que quieran la pelota, tantos hombres que se la jugaran por una camiseta. No quiero comparar a nadie con nadie”.

Por su parte, Gianinna comaprtió la tapa de su papá con su hijo en Twitter y escribió con emoción: "Me quiero empapelar mi casa con el Olé. ¡Mis dos grandes amores! Papá-hijo y esa copa tan linda #FelicidadAbsoluta”. 

Un Diego auténtico, rodeado de sus grandes amores: su familia, la pelota… y la Copa.