La confesión de Soledad Silveyra sobre sus operaciones estéticas: "Hoy no me haría un lifting tan joven"

La figura de la obra Cuerpos perfectos se sinceró al hablar de sus cuidados personales. Todas sus declaraciones

La confesión de Soledad Silveyra sobre sus operaciones estéticas (Foto: Web)
La confesión de Soledad Silveyra sobre sus operaciones estéticas (Foto: Web)

Feliz por su papel en Cuerpos perfectos, la nueva obra que la tiene como protagonista y que aborda el tema de la obsesión de las mujeres y lo que son capaces de hacer con sus sus cuerpos, Solita Silveyra (66) habló de su exigencia personal.

"¿En algún momento de tu vida te hiciste más operaciones de las debidas o te arrepentiste de algo que te hayas hecho?", fua la pregunta que Catalina Dlugi le hizo a la actriz para su programa Agarrate Catalina que se transmite por La Once Diez.

"Las cositas que más o menos me hice, me fueron saliendo bien. Las cicatrices son cicatrices, seamos delicadas. Quiero decir que hay alguna cicatriz y cuando una la ve, toma conciencia. Si me lo volvés a preguntar hoy, te diría que no me haría un lifting tan joven", se confesó la entrevistada.

"Las cositas que más o menos me hice, me fueron saliendo bien. Las cicatrices son cicatrices. Quiero decir que hay alguna cicatriz y cuando una la ve, toma conciencia. Si me lo volvés a preguntar hoy, te diría que no me haría un lifting tan joven".

"Vemos nuestro cuerpo como una foto, como de afuera y no lo habitamos. También hay que reconocer que nos importa más la mirada de afuera que la propia. Todos nos encontramos algún defecto en nuestro cuerpo y nos pasamos la vida tratando de aniquilarlo", agregó. 

Por otro lado, indagada por cómo se lleva con su cuerpo, Solita remarcó: "Creo que el abuelazgo y los 60 me cambiaron rotundamente. Una vez que pasé los 65 es como que relajé. Pero no en el sentido de cuidarme. Una también tiene un cuerpo público que lo tiene que presentar delante de las cámaras y a la gente le hace bien ver una mujer de mi edad bien. Como también está bien la que quiere tener la panza".

"Esa exigencia me sobrepasó muchas veces en las que llegué a decir 'basta por favor'. Veo que entre los 30 y los 45 es increíble como ha ido en mayoría esto de entrar en crisis con el cuerpo. Tenemos modelos a alcanzar muy altos y esos modelos son machistas. Entonces hay que tomar conciencia aunque es muy difícil", cerró, sincera.