Cómo Adabel Guerrero recuperó el sexo con su pareja tras el parto: "Al mes tenía ganas y empezó con abrazos"

La bailarina confesó en Morfi cuál fue su fórmula para volver a tener intimidad con Martín Lamela, luego de la cesárea por Lola.

Adabel Guerrero y su reflexión respecto del sexo y la maternidad

La llegada de un bebé a la familia modifica las vidas y rutinas de los padres de formas diferentes: una de ellas es la referida a la sexualidad de la pareja. El tema fue objeto de debate el martes en Morfi, cuando Zaira Nara se preguntó: "Uno también está en pareja porque se lleva bárbaro en la cama, porque tiene una química espectacular. ¿Dónde queda todo eso cuando en realidad en el medio de la cama hay un bebito con olor a vómito y llorando, que la mamá no lo quiere sacar?".

Entre risas, Adabel Guerrero (40) derribó el mito con la pequeña Lola en sus brazos: "A mi me pasa que quiero sacar a la beba del medio porque me parece hasta peligroso. Pongo a Lola en la cunita colecho, que es al lado mío, pero un poquito afuera para que ella también esté durmiendo cómoda”. Acto seguido, la bailarina reveló detalles de su intimidad junto a Martín Lamela (43): “Me pasó que al mes, que ya me había recuperado de la cesárea, tenía ganas de recuperar la intimidad con Martín. Que empieza con abrazos, con besos, con amor. Con volver a reencontrarnos desde otro lado, desde la amorosidad… después viene la cosa más hot".

"Me pasó que al mes, que ya me había recuperado de la cesárea, tenía ganas de recuperar la intimidad con Martín. Que empieza con abrazos, con besos, con amor. Con volver a reencontrarnos desde otro lado, desde la amorosidad… después viene la cosa más hot".

"También, convengamos que no podés estar expresándote mucho porque despertás al bebé", acotó la diosa entre risas pícaras. En ese momento, Zaira acotó: “Encima tenés que acostumbrarte a tener un integrante más ahí, que una dice ‘¡que no mire!’. La primera vez que hacés el amor con un integrante nuevo en la habitación, que es tu hijo, que salió de adentro tuyo, y que está en la cunita, da como una sensación de ‘cosa’. Pensar en sacarlo del cuarto...”.

Al final, Adabel Guerrero coincidió con la sinceridad de Zaira Nara: “Da pudor”.