Angustiada, Cinthia Fernández habló del robo a su casa mientras estaba en ShowMatch: "Se llevaron mi sueldo"

Tras perder en la semifinal del certamen, la exparticipante de Bailando 2015 se encontró con la casa desvalijada. Su palabra en C5N.

Cinthia Fernández habló del robo en su casa

“Fue una noche hermosa”, decía Cinthia Fernández tras ser vencida por Ailén Bechara en el voto telefónico de la semifinal de Bailando 2015. Sin embargo, esa alegría se convirtió en tristeza cuando en la madrugada de este sábado se encontró con que un grupo de delincuentes habían entrado a robar a su casa.

Angustiada por el hecho, Cinthia dio detalles de lo sucedido: “No tengo mucho tiempo porque encima me tengo que ir a laburar y estoy sin dormir, pasé una noche de mierda. Mi mamá llegó a la 1 con Francesca, la más bebé y yo traía a las mellis (Charis y Bella, frutos de su relación con Matías Defederico). Cuando llego a la 1.30, mi mamá estaba afuera de la casa y digo ‘qué raro’. Ahí, me agarró mi amigo y me dijo ‘no te asustes pero entraron a robar a la casa’”, comenzó diciendo en diálogo con C5N.

Luego, se mostró molesta con el hombre encargado de vigilar la zona: “Fui a buscar al chabón de la garita y ni había llamado a la policía. Me dijo ‘no sé, no me atiende nadie’. Ni se había enterado, entre comillas, porque serrucharon toda una reja. No pasaba nadie, ¿nada vas a escuchar? Estaba durmiendo, mi mamá lo fue a buscar, no sabía ni llamar a la policía, mi mamá tuvo que llamar al 911”, expresó.

"Mi cuarto estaba deshecho y de las nenas, nada. Otra cosa extraña es que revisaron mi mesa de luz y la de Matías estaba intacta. En la mía tenía $500 para las cosas diarias. También tenía todo mi sueldo y, con esto del Bailando, no había tenido tiempo de ir al banco así que laburé al pedo".

Por otro lado, se refirió a los delincuentes: “Eran profesionales, entraron con guantes y sabían dónde estaba la plata. Fue muy raro, para mí a estos de las garitas los arreglaron porque es muy extraño. El dueño, la verdad, impresentable”.

En cuanto a las cosas que faltaban en su vivienda, dijo: “Me robaron plata. Hay cosas muy raras: sólo estaba revuelto donde estaba la plata. Matías había traído una valija con ropa y un poco de plata por si me pasaba algo, él siempre piensa en todo. Yo estaba segura que esa plata seguía en la valija pero gracias a Dios ya estaba en el banco. La valija estaba abierta por la mitad. Ahora voy a averiguar si tenía el teléfono pinchado porque la única que sabía era yo. Otra cosa es que estaba revuelto donde yo guardaba la plata, después cambié de lugar. Mi cuarto estaba deshecho y de las nenas, nada. Otra cosa extraña es que revisaron mi mesa de luz y la de Matías estaba intacta. En la mía tenía $500 para las cosas diarios. También tenía todo mi sueldo y, con esto del Bailando, no había tenido tiempo de ir al banco así que laburé al pedo”.

“Algo raro hay porque este ladrón (por el hombre de vigilancia) no puede no escuchar. Encima me quiso pegar porque le dije que era un ladrón, que no le iba a pagar nunca más. Ahora lo voy a prender fuego, te juro que se va a tener que dedicar a otro curro”.

Más tarde, prefirió ser cauta con sus sospechas sobre el robo: “Algo raro hay porque este ladrón (por el hombre de vigilancia) no puede no escuchar. Encima me quiso pegar porque le dije que era un ladrón, que no le iba a pagar nunca más. Ahora lo voy a prender fuego, te juro que se va a tener que dedicar a otro curro”, contó.

Sabían que era mi casa, lo tenían todo estudiado, lo escalofriante fue que fueron con guantes por eso en las pericias no encontraron nada y, por el hueco por el que está persona entró, debe tener una contextura muy chiquita. Hay un dato con el que lo podríamos localizar pero estamos viendo. En mi casa no hay cámaras. Me acosté a las 6.30 de la mañana toda panicosa porque dormí con la ventana abierta pero ahora por suerte vinieron a arreglarla”, agregó.

Por último, cerró, entre lágrimas: “Una de las nenas se me alteró muchísimo porque vio todo revuelto y me fue difícil porque estaba en un estado de nervios terrible. Además, tuvieron que entrar con armas y todo porque no sabían si estábamos adentro”