Paola Barrientos, la psiquiatra de Graduados: "Espero que a Vicky le llegue el amor"

La actriz, revelación en la telenovela éxito de Telefe, charló con Ciudad.com sobre su gran año laboral. Conocela un poquito más en esta nota.

Paola Barrientos y su exitoso 2012. (Foto: archivo revista Oh La Lá!)
Paola Barrientos y su exitoso 2012. (Foto: archivo revista Oh La Lá!)

Vivió un año intenso que incluyó un personaje revelación en la tira éxito de la televisión, una obra de teatro que le causó mucha satisfacción, una publicidad que la rompe y una familia que la bancó en todo.

Paola Barrientos se luce en Graduados con su personaje de la psiquiatra María Victoria Lauría, la mejor amiga de Loli Falsini (Nancy Dupláa); es Solange en Las Criadas; Claudia, la esposa -adicta a las compras- de Marcos, para un banco... y madre y esposa en su vida "real".

"Con Nancy (Dupláa) sucedió algo muy particular y nuestro. De entrada hubo mucho código entre nosotras para que pueda suceder en la escena. Cada una está tranquila con el lugar que ocupa".

Tuvo un año repleto de éxito, exposición, fans que se multiplican con el correr de los días y, en medio de ese torbellino, se hizo un ratito para hablar en exclusiva con Ciudad.com.

- Arranquemos con lo importante. Queremos saber: ¿a dónde pensás irte de vacaciones?

- (Risas) Todavía no sé, a una playa desierta... Me gustan los lugares tranqui, contacto con la naturaleza, no estoy muy curtida con los hoteles, me gusta el lugar confortable y también me gusta en carpa. Podría ser una combineta: un lindo hotel y luego un rato de "hippismo". Sobre todo necesito descanso.

- ¿Cómo viviste este gran año profesional?

- Fue intenso y muy feliz porque todo lo que surgió hacer fue muy bien. Tanto la obra, el programa como la publicidad, no tenían previsto prolongarse tanto, pero en los tres casos me pasó lo mismo. Se estiraron los tiempos. Pensé que todo iba a ser por un tiempo más acotado, por eso digo que fue agotador.

- Y cuando finalice Graduados, ¿cuánto tiempo vas a estar sin hacer TV?

- Ni idea, a mí los planes nunca me salieron bien. Nunca pude hacer planes. Este año, por ejemplo, había pensado no hacer tele y teatro juntos, porque finalmente me había decidido hacer la tira. Lo que sí sé es que no voy a hacer una tira el año que viene, capaz alguna participación o un personaje más corto. Tengo propuestas, pero tampoco te creas que tantas. Hace mucho que vengo haciendo teatro y me dan ganas de verlo como espectadora, algo que si estoy haciendo funciones no puedo hacer. Siento que me está faltando volver a motivarme, "agarrar ganas". Vengo haciendo 3 ó 4 años temporadas seguidas y me pasa eso: quiero juntar ganas, desear...

"¿Cómo me organizo como mamá? ¡El papá de mi hijo ocupa todos los lugares! El niño también se adapta y me acompaña. Este año yo pude compartir con mi hijo todos mis espacios, él también le copa, es muy sociable".

- ¿Cómo hacés para ocuparte de tu hijo (Jano, de tres años) y tu esposo, grabando todo el día y haciendo teatro a la noche?

- ¡El papá de mi hijo ocupa todos los lugares! El niño también se adapta y me acompaña. Este año yo pude compartir con mi hijo todos mis espacios. Y al llevártelo, no se siente tanto la distancia. Me copa que él pueda compartir y conocer. Por suerte a él también le copa, es muy sociable.

- ¿Qué es lo que menos te gusta de esta explosión de fama?

- Siento que hay una excitación con el éxito, como demasiado, demasiada energía puesta en lo exitoso y las claves del éxito, no creo en eso. Creo que se pierde el deseo y el sentido de hacer teatro o televisión. Hay mucho delirio con ser conocido, con que te reconozcan. No reniego de eso, pero no me gusta como objetivo, de pronto sentirme convocada por medios que hablan de espectáculos cuando soy un personaje que puede vender. Este año aprendí a sacarme fotos, a dar notas, a poder leerme en una nota sin querer morirme.

- ¿Te cuesta leer tus propias declaraciones en una entrevista?

- Sí. Es que siento que la palabra escrita tiene un valor que la oralidad no tiene. Siento que hay veces que no puedo terminar de decir lo que quiero decir y me quedo ahí, enroscada en algo que no es. De pronto uno se siente como descubierto o develado, pongo una energía demasiada grande en una franqueza que después digo para qué, por qué si no hace falta. Me vi bastante expuesta: me sacaban fotos a las siete de la mañana, en la puerta de mi casa y eso fue raro. Tendré que ir aprendiendo y viendo hasta dónde me involucro por la tele. De todos modos, estoy disfrutando mucho de este trabajo, me di cuenta que la televisión es un espacio expresivo re posible. Se dijo que yo quería que termine Graduados, pero no es así. Lo que dije es que la tira va a tener 180 capítulos, lo cual es un montón comparado con otras y no dudo que lo mejor es que termine así.

"Siento que hay una excitación con el éxito, demasiada energía puesta en lo exitoso y las claves del éxito, no creo en eso. Hay como mucho delirio con ser conocido, con que te reconozcan, no reniego de eso, pero no me gusta como objetivo".

- Y en esa sintonía de popularidad, ¿cómo vivís lo que te pasa con Claudia, tu personaje en la publicidad del banco?

-¡Pasó algo inexplicable! Hace cuatro años que venimos haciendo la campaña con Gonzalo Suárez y es inexplicable que no hayamos quedado pegados ni crucificados. Es loco y creo que tuvo que ver con que, además de la calidad de las publicidades, sucedió algo inédito. Cada vez que vamos a filmar, le dan una vuelta de rosca. Es como trabajar en cine, más particular, más relajado. Hemos formado un equipo de trabajo y eso está muy bueno.

- Sobre Graduados, ¿cómo construiste a Vicky Lauría? ¿Cuál es tu aporte al personaje?

- Primero el personaje es una idea. Luego, se escribe una descripción. Le siguen los primeros diez capítulos, sucede el encuentro con los otros actores, el vestuario... A mí se me sigue develando Vicky. Avanzada la tira y avanzados los flashbacks, cosas del pasado, me develan a la Vicky actual. En mi personaje el encuentro con Loli es lo que a mí me define, al no tener familia. Si lo hubiera hecho otra actriz, hubiese sido distinto. Uno pone su cuerpo, su expresividad. En mi caso le puse mis prejuicios hacia la psicología y psiquiatría, y creo que en ese sentido cada uno lo vuelve personal. Después sí, hay un lenguaje, un ritmo, una verborragia, ¡el no poder callarse! Es cierto que Vicky se fue acomodando.

-Más allá de lo que sabés, ¿qué creés que le espera a Vicky?

-¡Espero que el amor! No sé si concretamos o no con Benjamín (Mex Urtizberea), si pasa o no pasa, ya me tiene harta (risas).

-¿Cómo se dio tu relación personal con Nancy Dupláa y la gran química que se nota en pantalla?

-Surgió en el trabajo la relación. Sucedió algo que fue muy particular y nuestro. De entrada hubo mucho código entre nosotras para que pueda suceder en la escena. Hay algo que sucede: cada una está tranquila con el lugar que ocupa, cada una tiene su familia afuera, venimos a trabajar y a divertirnos. No fue adrede generar onda para que los personajes la tengan, pero sin dudas que suceda eso eso alimentó el trabajo.

- ¿Qué proyectos tenés para 2013?

- Todavía no pude decidir nada, estoy con el último mes de Las Criadas y los lunes de noviembre haré las últimas funciones de Estado de ira. Por suerte no tengo apuro para concretar más planes.