Cómo comprar una notebook para jugar

Desde su aparición, las notebooks parecían concebidas para aquellos trabajadores que se la pasan viajando. Hoy hay varias que tienen lo necesario para ser los equipos que prefieren los gamers. Lo que se debe tener en cuenta.

Las computadoras portátiles, antes símbolo inequívoco de trabajo para ejecutivos que van de avión en avión, poco a poco se fueron transformando en segundas computadoras del hogar, para luego ir desplazando directamente a las de escritorio. Por sus cada vez mayores prestaciones y por no ocupar mucho espacio, en muchos hogares directamente se transformaron en las únicas computadoras.

Actualmente, y amenazado su trono por las netbooks y los smartphones, las notebooks debieron mutar, y ahora también llegaron a un público que no era habitual: los gamers. Es que las notebooks no eran recomendadas para jugar: traían una configuración estándar, ideal para el viajante que necesitara un software de oficina, pero no la potencia que suelen requerir los amantes de los videojuegos. Además, era casi imposible realizar un upgrade, con lo cual siempre iban a quedar viejas u obsoletas después de un tiempo de vida muy corto.

Y si bien antes los precios para conseguir una máquina que tuviera los elementos necesarios para correr algún buen juego de última generación estaba por las nubes, actualmente ya no es tanta la diferencia. Al menos, no para aquellos que quieren llevar su equipo a todos lados.

Los nuevos modelos para gamers son equipos muy potentes, con altas prestaciones de hardware (procesador, disco, memoria, placa de video).

Por empezar, una de las mayores observaciones hay que hacerlo en lo referente a la memoria RAM. Es simple, a mayor memoria, mejor rendimiento de los juegos. 4 GB como mínimo para los juegos más modernos, 8 GB para arriba para no quedarse corto con los que vienen. Y debe ser DDR2 o, si se puede, DDR3.

Video. Hay que descartar inmediatamente aquellas laptops que ofrecen video integrado. Aunque tengan un gran procesador y otras prestaciones en gran nivel, no alcanzarán la potencia de una placa dedicada. Nvidia o ATi son las opciones. Algunos modelos: ATi Mobility Radeon 9700, ATI s Mobility FireGL V3200, NVIDIA GeForce Go 7800 GTX. o ATi Mobility Radeon 9700. Eso sí, los modelos deben contar con una buena cantidad de memoria video RAM o VRAM.

Doble o cuádruple núcleo. Los actuales procesadores brindan una gran opción para ir a toda velocidad. Intel Core Cuad o Core i7 así como AMD Turion X2 Ultra o Radeon son los modelos recomendados para los que quieran disfrutar de juegos 3D en la notebook.

Disco rígido. Enorme, con la mayor capacidad posible para guardar la información necesaria. 320 GB como mínimo y 7.200 RPM.

Pantalla. Los juegos se disfrutan mejor con pantallas LCD grandes, de 17 pulgadas en adelante. Igualmente hay que tener en cuenta que la posición de una notebook durante un viaje, por ejemplo, será mucho más cercana a la cara que en el hogar, por lo que una pantalla más pequeña tampoco es una mala opción, siempre que tengan una buena resolución (mínimo 1440 x 900). Además, permitirá ganar tamaño y peso, elementos siempre fundamentales en las notebooks.

Igualmente, quedan temas por resolver: la duración de la batería sigue siendo de poca duración para un verdadero gamer. Dos, a lo sumo 3 horas no es nada para quienes juegan a fondo. Las nuevas baterías prometen más horas de duración, pero todavía se recomienda usar la notebook enchufada a la corriente para jugar en serio. Si no, a conseguir varias baterías (y tenerlas cargadas).