Susana Giménez-Mirtha Legrand: el encuentro de las divas

"Almorzando con Mirtha Legrand". Su fue al programa de la "Chiqui", y se despachó contra la inseguridad. También desmintió el romance con Del Potro.
El encuentro arrancó con un traspié. Susana entró al estudio luego de un número musical, y la Chiqui la invitó a volver detrás del escenario para poder presentarla. "Déjenme, yo quiero hacerlo como a mí me gusta", amenazó con enojarse la conductora, cuando alguien detrás de cámara le sugirió que dejara las cosas como estaban. Y Mirtha se dio el gusto: anunció a "la gran diva argentina", de parte de "otra diva".

Fijadas así las posiciones iniciales, Susana Giménez y Mirtha Legrand -las dos eligieron vestidos floreados para la ocasión- repitieron ayer uno de los rituales de todos los años de Almorzando... (América, a las 13.30), la charla "a solas" entre las dos rubias más famosas de la farándula local.

La expectativa era grande y a Mirtha se la vio al comienzo un poco nerviosa y atenta a que ningún tema de la agenda quedara afuera. Como era previsible, arrancó con el comentado viaje de Susana a Londres para ver el partido de Juan Martín Del Potro, la comidilla de los programas de chimentos en los últimos días. "Se lo había prometido, él viene siempre a mi programa", explicó relajada Susana, mientras saboreaba el primer plato, una ensalada de rúcula y radicheta. "Por todos lados dijeron que estabas enamorada", insistió la Chiqui. "Lenguas viperinas... No saben nada, ¿están locos? Aparte yo ya renuncié al amor. ¿Cuánto hace? Siete meses que estoy sola", respondió la invitada. Enseguida Mirtha hilvanó con una de las noticias del día, la detención de Jorge Rama. "Lo quisieron asaltar", explicó Susana. "Lo que no sabemos es si los ladrones fueron presos, o estaban fumándose un habano en la esquina...", ironizó la ex de Rama, anticipando uno de los temas más esperados del almuerzo, el de la inseguridad. Lenta de reflejos esta vez, Mirtha no recogió el guante, y se distrajo volviendo a Del Potro. "Es un sol, lo amo, tiene 21... Es poco", cerró el asunto Su.

Pasaron pocos minutos para que la anfitriona volviera, ahora sí, a la inseguridad. Primero aclaró que el hecho de que ella, Susana y Marcelo Tinelli hubieran hablado públicamente del tema en la misma semana (ver Las declaraciones...) había sido una "casualidad", que "no se habían puesto de acuerdo".

"¿Por qué creés que hay gente que se ha sentido molesta (con esas declaraciones)?", preguntó Mirtha con la aparente inocencia que la caracteriza. "¿Pero quién se puede molestar? ¡El Gobierno!", respondió, casi indignada, Susana. " Es un tema candente, prendés la tele para ver a cuántos mataron hoy (...) A mí no me interesa la inflación, nada de eso, me interesa lo que está sufriendo el pueblo (...) No hace falta ser un genio, o ser funcionario, para darse cuenta de que la inseguridad es una prioridad en este país (...) Hay temas que hay que hablarlos, y nosotros tenemos un micrófono (...) Acá hay que hacer algo urgente", se despachó la invitada.

Pese a los intentos de la conductora de bajar los decibeles y de que el asunto no copara todo el almuerzo (por lo que obligó a Susana a sobrevolar los tópicos mil veces visitados de ¿vos querías ser una número uno?, cuál fue el gran amor de tu vida, qué es lo primero que te atrae de un hombre, etc; y otros más coyunturales, como la reciente separación de Mecha, su hija), la inseguridad volvió a ser el foco en otras dos oportunidades. Primero, a propósito de la "propuesta" de Su de recuperar el servicio militar obligatorio. "Pobreza, droga, educación, es una cadena... Hay que sacar a los chicos de la calle, la educación tiene que ser del Estado y obligatoria... Y el servicio militar, bueno, también es una manera de sacarlos de la calle... y enseñarles disciplina", sugirió la diva.

Mirtha agregó a la lista el tema de la corrupción, pero Susana lo minimizó: "A mí me importa la gente, eso no se va a arreglar, porque de Sarmiento para acá..." (Luego aclaró que excluía a Sarmiento de la alusión, menos mal).

Más tarde, las divas comentaron las recurrentes peleas entre personajes de la farándula (como Antonio Gasalla y Moria Casán). Y Susana reflexionó: "Hay que aprender a perdonar (...) Este Gobierno hizo mucho por separarnos... Basta de esa cosa de venganza (...) Acá, si opinás distinto... Pero nosotras no opinamos distinto al pueblo, tenelo bien claro, la gente está pidiendo algo y no se lo están dando". Y sugirió, por ejemplo, en relación a los motochorros, "que esté prohibido andar de a dos en una moto".

Un llamado telefónico de Gasalla destacando la "condición para la comedia impresionante" de Susana, una chicaneada a Tinelli ("¿viste que ayer se disfrazó? Me copia en todo...") y la confesión que no podía faltar ("sí, en este momento de mi vida soy feliz") cerraron el almuerzo, entre elogios y agradecimientos mutuos.«