El romance de la "estrella" y el representante

Son de los que se pelean, se amigan y se vuelven a pelear. Y dicen que los que se pelean de chicos, se casan de grande, pero ellos de chicos no tienen nada.
Zulma Lobato y su representante, Jorge Kiroski, se dieron "el beso del amor", durante la firma del contrato para la temporada de verano.

En broma, por el pedido de la prensa o como estrategia de prensa; eso no importa, lo cierto es que la boca del travesti tocó la del representante de bizarros y el público fue testigo.

La historia de esta extraña pareja se remonta a principios de año, tiempo en el que Zulma esbozaba sus primeros pasos mediáticos y Kiroski aprovechaba la oportunidad para sumarla a sus huestes.

Y claro: le ofreció una casa, una temporada en Mar del Plata, cambio de vestuario, una peluca nueva y hasta un perro pequeño como el que suelen llevar las vedettes. Y Zulma agarró viaje, asegurando que, de la mano del representante, no pararía "hasta Tinelli y el Maipo".

Tiempo más tarde, la buena relación inicial se vería afectada por una presunta traición de Zulma; a saber: cansada de que Kiroski le sacara un alto porcentaje de dinero de sus shows, se "había mandado sola" a hacer una presentación en el sur del país.

Kiroski se vio obligado a llevar a los medios a su psicólogo personal quien se encargó de analizar el presunto perfil bipolar de Zulma. Sin embargo, gratamente para los dos, la reconciliación no tardó en llegar.

Zulma dejó de llamarlo "aprovechador" para empezar a decirle "Jorgito". Se convenció de que la iría a producir en el Teatro de La Campana y de que le compraría un par de zapatos nuevos. Y luego le agradeció, nada más ni nada menos que con un beso.

¿Habrá romance en puerta? ¿Terminarán de pelearse definitivamente para darle paso al amor? Sólo ellos lo sabrán, así que a esperar un nuevo capítulo de la novela romántica más bizarra de la televisión.

Zulma Lobato, una diosa sexual, en VxV.com