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El drama de Robbie Williams

El cantante habló de sus adicciones y contó que no se sometía a rehabilitación porque su vida estaba un poco fuera de control.

"Robbie Williams no se somete a rehabilitación sólo porque su vida esté un poco fuera de control. Era algo realmente serio". Así, refiriéndose a sí mismo en tercera persona, es como Robbie Williams ha explicado su entrada a una clínica de rehabilitación hace dos años.

Parece ser que la época salvaje encarnando a uno de los cantantes de la boyband inglesa Take That hizo su mella en Robbie. Los excesos de esos años le llevaron a una espiral de depresión, alcohol y cocaína de la que intentó salir tomando fármacos antidepresivos.

Pero la medicación sólo consiguió que se hundiera cada vez más, llegando a estar tres veces al borde de la muerte, según ha asegurado su manager Kevin Kinsella. Llegado a este extremo, el controvertido cantante pop ingresó en la Clínica Meadows de Arizona el día que cumplía 33 años, en 2007.

Aparte del programa de rehabilitación, Robbie ha destacado lo importante que ha sido su novia Ayda Field en su recuperación. "Ella no intentó cambiarme, y justo de esa manera me cambió a mejor". El cantante británico asegura estar profundamente enamorado de su novia, y reconoce que pone mucho cuidado en su relación para no herir a Ayda.

Dos años han pasado desde que empezara su recuperación, y pese a que Robbie se encuentra en plena forma, el miedo a una recaída está siempre presente. "Tengo un carácter auto-destructivo, pero ¿acaso eso me va a impedir ser feliz? No."

Fuente: europapress.es