Ir al sitio

Ciudad Magazine

Notas Top

Cualquiera habla de fútbol, inclusive Granata

Ahora hay que también hay que bancar a la opinóloga de fútbol Amalia Granata, cuyo único diploma en el mundo del fútbol es ser madre de la hija del "Ogro" Fabbiani.

La televisión en vivo constantemente se nutre de actualidad. Y con la derrota de la selección Argentina en Paraguay, Roberto Pettinato se transformó casi sin querer en el vocero de los disconformes.

Más allá que Julián Weich haya comenzado anoche "Justo a tiempo" gritando "acá si que está la diversión" (justo cuando Argentina perdía 1 a 0 contra Paraguay), fue Roberto Pettinato y su mundo perfecto el que tomó la posta para tirar cascotes a la selección argentina. Es archisabido que en las victorias somos los primeros en abrazarnos para salir a festejar, pero en las derrotas somos capaces de aniquilar verbalmente a quién 15 minutos atrás poníamos en lo más alto del podio de la idolatría.

Encabezados por Nacho Goano, el que más experiencia tiene en el periodismo deportivo, anoche se suscitó en "Un mundo perfecto" un debate futbolístico.  Del mismo participó Karen Reichardt, conductora de antaño del primer y único ciclo de fútbol hecho por mujeres, "Fanáticas".  Pero también intervino en calidad de opinóloga Amalia Granata, cuyo único diploma en el mundo del fútbol es ser madre de la hija del "Ogro" Fabbiani.

En el medio de debate se dijo lo que todos pensamos: que Argentina jugó mal, que Maradona no sabe transmitir con palabras lo que hacía con los pies y otras obviedades. Ahora bien, si la intención de Pettinato era aumentar su rating escudándose detrás de los que lloraban la derrota de la selección vaya y pase, pero ofrecer a Amalia Granata para que de una explicación de la derrota debe haber engranado a más de un futbolista de pura cepa.