Empleado de una funeraria le cortó las piernas al cadáver de un hombre alto

No se le ocurrió mejor idea al ver que el cuerpo no cabía en el ataúd. La funeraria estadounidense en la que trabajaba fue clausurada.

Una empresa fúnebre donde un empleado cortó las piernas de un cadáver porque no cabía en el ataúd fue clausurada por orden judicial el martes. La juez Deborah Durden ratificó la decisión de la Junta Funeraria del estado, de revocar la licencia de la empresa funeraria Cave y su propietario Michael Cave.

Cave reconoció en un tribunal administrativo que hace cinco años su empresa le cortó las piernas a James Hines, quien medía 2,01 metros (seis pies con siete pulgadas) de estatura, sin consultar a la familia. Dijo que no quería causar mayores sufrimientos a los familiares.

La viuda de Hines dijo que recibir la noticia fue como si su esposo muriera por segunda vez. Un empleado despedido de la funeraria notificó a la familia hace un año.