Prohibido rezar

La FIFA le hizo un tirón de orejas a la selección brasileña por mezclar "actos religiosos" en medio de los festejos del título de la Copa Confederaciones.

La FIFA advirtió a la Confederación Brasileña de Fútbol (CBF) en contra de la manifestación religiosa realizada por los jugadores de la "verdeamarela" tras alzarse con su tercer título de la Copa Confederaciones, tras la final disputada en Sudáfrica, aseguró hoy el diario "O Estado de Sao Paulo".

En la carta enviada a la CBF la FIFA demandó "moderación" a los jugadores más religiosos -entre ellos Kaká-, pero anticipó que no habrá sanciones por ahora, ya que la manifestación religiosa ocurrió cuando ya había terminado el partido.

Tras el triunfo por 3-2 sobre Estados Unidos en la final, jugadores e integrantes de la comisión técnica de Brasil formaron un círculo en el centro de la cancha del Ellis Park Stadium y, arrodillados y abrazados, rezaron juntos para agradecer a Dios por la conquista.

O Estado de Sao Paulo afirma que este acto enojó a dirigentes europeos, que consideran como algo riesgoso mezclar fútbol y religión.

"No hay lugar para la religión en el fútbol. Mezclar religión y deporte como se hizo significó casi crear un acto religioso en sí mismo. Así como no podemos permitir que la política se mezcle con el fútbol, también la religión debe quedar excluida", afirmó el director de la federación danesa, Jim Stjerne Hansen.

La manifestación religiosa al final de la Copa Confederaciones no fue la primera protagonizada por la selección brasileña, cuyo capitán, el zaguero Lucio, es un devoto fiel de la iglesia pentecostal.
Un acto parecido ocurrió en Yokohama, cuando Brasil conquistó su quinto título mundial en Corea/Japón 2002, y varios jugadores lanzaron mensajes religiosos, entre ellos Kaká, quien se sacó la parte de arriba del uniforme para exhibir la frase "I Belong to Jesus" (Yo pertenezco a Jesús), en una camiseta que llevaba por debajo.