Utilizaron 40.000 litros como munición en la batalla del vino de Haro

Unos 40.000 litros de vino se han utilizado hoy como munición en la tradicional "batalla del vino" de la ciudad riojana de Haro, España, en la que participaron unas seis mil personas, que en a una hora quedaron empapadas de rojo. ¡Qué manera de malgastar el "totin" estos españoles!

Según ha informado a EFE el concejal de Festejos jarrero, José Luis González Sánchez, botas de vino, sulfatadoras, garrafas, calderos y pistolas recargables fueron las armas más utilizadas en esta "batalla", que se celebró en los riscos de Bilibio. El Ayuntamiento de Haro ha aportado a la "batalla" unos 3.500 litros de vino como "munición" y los restantes lo han puesto las propias cuadrillas.
El concejal ha expresado su "satisfacción" por la "buena" respuesta de los participantes al llamamiento del Consistorio para que la "batalla" se celebre en su horario natural -hacia las 09:30 horas- y "no se desluzca el acto".

Ha recordado que, en ediciones anteriores, algunos participantes "iniciaban" la "batalla" durante la noche anterior, mientras disfrutaban de las fiestas en honor de San Juan, San Felices y San Pedro.
La regidora síndica -sustituta del alcalde en fiestas-, Susana Tubía, ha colocado el pendón de la ciudad en la ermita de San Felices de Bilibio, que data del siglo V, que habitó en los riscos de su nombre, a unos seis kilómetros de Haro, y a la que se acude hoy, fecha de su fiesta.

La tradición relata que en esta "batalla del vino" se toma posesión de los riscos para que quede clara la propiedad de Haro sobre ellos y nunca prescriban sus derechos, adquiridos en "buena lid" tras largos pleitos medievales con la vecina ciudad burgalesa de Miranda de Ebro.
Una vez finalizada la "batalla", los asistentes almuerzan y descienden a Haro, donde la regidora síndica y el prior de la Cofradía de San Felices, Luis Zabala, lanzan un cohete en la calle Navarra y empiezan las "vueltas", que rodean la Plaza de la Paz y llegan hasta las inmediaciones de la plaza de toros.