Les dieron en el blanco

El tenista Richard Gasquet y el ciclista Tom Boonen están acusados de consumir cocaína. ¿Qué será de sus carreras?

Los positivos por cocaína del tenista francés Richard Gasquet y del ciclista belga Tom Boonen han vuelto a poner de actualidad una droga cuyo consumo está más ligado al ocio de quienes la consumen que a la búsqueda de un mayor rendimiento. El tenista de 23 años y el ciclista de 28 se sumarán a la lista de grandes deportistas que pasaron por situaciones similares, como el futbolista argentino Diego Maradona, el atleta cubano Javier Sotomayor, el futbolista rumano Adrian Mutu o el jugador de rugby Matt Stevens, entre tantos otros.

El tenis ha tenido varios casos sonados de positivos por cocaína: Karel Novacek y Mats Wilander fueron controlados en el Roland Garros en 1995 y Martina Hingis en el Wimbledon de 2007, poco antes de anunciar su retiro del circuito con apenas 27 años.

Particularmente llamativo es el caso de Gasquet, un jugador conocido en el circuito por su discreción. Nadie lo imaginaba consumiendo esta droga, pero la joven promesa francesa fue controlado positivo el pasado 28 de marzo, un día después de haberse retirado del torneo de Miami y de haber participado en una fiesta nocturna en la ciudad de Florida.

El argumento de su defensa ha cambiado. Si inicialmente planteaba que el control se había efectuado fuera de competición, puesto que el jugador ya se había bajado del torneo, las reglas parecen contradecirle, puesto que se considera dentro de competición "todo control efectuado a un tenista que se haya retirado de un torneo que ya ha comenzado".

Ahora Gasquet se centra en demostrar su buena voluntad. Ha encargado un análisis de cabello que demuestra que no es consumidor habitual de esa droga y pretende probar que ha sido engañado, que alguien debió echarle cocaína en la bebida de forma voluntaria o accidental. Un camino de defensa difícil, que ya ha fracasado en otros casos similares en el pasado, y que tendrá complicarlo evitarle los dos años de suspensión que prevén los reglamentos en estos casos.

Bien diferente es el caso de Boonen, porque el ciclista es conocido en el pelotón por su gusto por la vida nocturna y porque además es reincidente, ya que fue controlado positivo por cocaína hace un año. El ciclista fue controlado quince días después de haber sumado el pasado 12 de marzo su tercer triunfo en la París-Roubaix. Como en mayo de 2008, el sprinter fue controlado fuera de competición, por lo que está exento de toda sanción deportiva.