Un adolescente alemán es el nuevo rey del póker

En el Casino Central de Mar del Plata, embolsó 381 mil dólares y la ovación de todo el público.

Un joven alemán de 18 años, Dominik Nitsche, que todavía está en la secundaria, de forma sorpresiva, se coronó campeón del Pokerstars.net LAPT Mar del Plata 2009, derrotando en la final a otro joven de 19 años, el mexicano Jorge Landazuri, dos casi niños definiendo el torneo de póker más importante hecho en Latinoamérica.

Estas y otras emociones se vivieron en el Casino Central el último fin de semana. La presencia de grandes jugadores como Chris Moneymaker, Joe Hachem, Humberto Brenes y Alex Gomes, junto a celebridades internacionales como Boris Becker (tiene un contrato con Pokerstars para jugar torneos), Verónica Castro, y del ámbito local como Zavaleta y Gaudio, Geraldine Neuman y Manu Contepomi, le dieron color a esta gran fiesta del póker.

Para este evento se acondicionaron en forma especial dos sectores del Casino, uno para el desarrollo de los dos primeros días y otro para los dos días finales con la famosa mesa principal de juego con las cámaras en una de las paredes internas de la mesa, y un gran circuito cerrado de televisión, como en Las Vegas.

El crédito local, Leo Fernández, único argentino del equipo Pokerstars team pro, se repuso de un comienzo muy duro -a los 5 minutos de juego había perdido 9.000 fichas, el 90 % del botín- y con mucha agresividad logró recuperarse y llegar a la mesa final. Su sexto puesto final fue muy meritorio, y ya se está preparando para ir a jugar el gran torneo de la gira Europea, el EPT Montecarlo.

Con 291 jugadores y una inscripción de 5.200 dólares, fue el mayor torneo realizado por cantidad de jugadores, monto de inscripción y por presupuesto en premios entregados de Latinoamérica. Una gran final para la segunda temporada de la gira. En Noviembre comienza la tercera, que promete ir por más.

Dominik Nitsche puede volver tranquilo al colegio, con su cheque de 381.030 dólares y su fama de campeón de póker. Una nueva vida le espera. Dice que quiere terminar el colegio y dedicarse un par de años a jugar al póker antes de pensar en al universidad. Dinero para las futuras apuestas, ¡le sobran!