Obsesión por la belleza

Cada vez son más los que quieren lucir eternamente jóvenes. Sin embargo, muchas veces la adicción los lleva a un efecto totalmente contrario. Conocé cuáles son las verdaderas causas.
Cremas anti-age, tratamientos de belleza varios, botox, peeling y la infaltable cirugía estética, cada vez están más presente en el cotidiano de quienes pasaron los 30.

¿Por qué? ¿Cuál será el motivo de que muchos no puedan resistir el paso del tiempo?

Estar bellos, lindos, lucir eternamente jóvenes y tener un aspecto sano, en muchos casos, puede tornarse una obsesión. Cada día son más quienes no conciben sus días sin rendirle culto al cuerpo y la cosmética se muestra como la nueva adicción de los tiempos modernos.

Las cremas, el maquillaje, los diferentes tratamientos, manicuras, pedicuras, masajes de todo tipo y, por supuesto, los "retoques" estéticos en cualquier parte del cuerpo se abren paso y están ahí, al alcance de todos.

Muchos sienten la necesidad de estar perfectos o más jóvenes que antes.

¿Tendrá esto que ver con los modelos impuestos o con qué cada vez hay más recursos para retrasar la vejez?

Hace tiempo fui invitada a un desfile en dónde la mayoría de las invitadas eran personas mayores. Todas ellas, o en gran porcentaje, habían pasado por el quirófano. Algunas, incluso, eran amigas entre sí y tenían un parecido notable; la mayoría estaba con un señor al lado –su marido - quien al no tener retoques estéticos terminaba por parecer su padre.

En este caso, muchas mujeres no se veían mejor sino que se veían artificialmente más jóvenes. ¿Por qué lo hacen?

¿Habrá también algo de impulso consumista en esta cuestión? ¿Deseo de vernos diferentes más allá de terminar todos con un rostro parecido? ¿Qué hay más allá del miedo a envejecer?

Las causas de esta adicción a la cosmética y a las cirugías estéticas no están del todo claras, aunque sí sus consecuencias.

Si hasta el momento era este un mundo exclusivo de las estrellas del cine y la televisión o pertenecientes a cierto status social, la revolución que sufrió este campo hizo que varíe completamente el perfil de los consumidores de belleza. De esta forma, y cada vez son más, hombres y mujeres, quienes se obsesionan por tener un aspecto físico diferente ante los demás.

Las firmas clásicas de cosmética apuestan cada vez más por lanzar líneas unisex de productos de belleza o exclusivas para hombres. Se multiplicaron los centros de belleza y en Internet también crecieron las páginas Web dedicadas a los avances estéticos. Allí también es posible encontrar foros de discusión para charlar sobre estos temas. Muchos de ellos se consideran adictos a estos productos.

Es claro que actualmente, famosos y anónimos comparten el gusto por la belleza y la perfección y buscan continuamente la forma de estar siempre radiantes. A veces lo logran, otras, todo lo contrario: arruinan sus caras por querer ganarle al tiempo.

Sin embargo, es ciertamente más interesante la persona que demuestra en su rostro el paso de los años en forma digna. Es posible mantenerse bien a través del tiempo mostrando una belleza madura y sin borrar ciertos rasgos que hacen que uno sea, justamente, ese ser único que es.



¿Qué opinás? ¿Creés que la belleza crea adicción? ¿O adictas son las personas, y en este caso se aferran a lo estético?


Fuente consultada: Corrientes Noticias