¿Qué se puede hacer con el amor?

La nueva obra de Gabriela Izcovich relata, con humor y profundidad, la formación de una nueva pareja. ¿Cómo se hace para alivianar las mochilas llenas de historias previas con las que uno carga?
Para que una nueva pareja se forme hace falta que, previamente, otras dos se separen, porque todas las personas cargamos con un pasado. Para que una nueva pareja se vaya a vivir junta hacen falta muebles y cosas que, a lo mejor, dejaron en sus hogares anteriores. Así comienza, "Por Favor sentate", la obra dirigida por Gabriela Izcovich , que todos los viernes a las 21 se puede ver y disfrutar en el Patio de Actores (Lerma 568, Palermo) . Actriz, directora y dramaturga, esta es la primera vez que en sus obras Izcovich no hace las tres cosas a la vez: esta vez no actúa. ¿En qué se inspiró para crear la obra? "Yo escribo muy impulsivamente, supongo que recién ahora que ya estrené te puedo decir que lo que me inspiró es el proceso de formación de una nueva pareja; en cómo se hace para construir una pareja después de que uno ya pasó por otras, y donde se construye algo sabiendo que el pasado lo va a visitar permanentemente; donde hay temores por no repetir ciertas cosas que a uno lo hicieron sufrir; o poder dejarse sorprender por cosas nuevas... ¿Cómo se hace con las mochilas que uno carga?", explica la directora.

En la obra, la mudanza física de esta nueva pareja a un departamento vacío, pelado, sin un solo mueble, corre en paralelo a la mudanza emocional de ambos: dejar sus hogares y sus parejas anteriores en pos de un nuevo proyecto, de un nuevo amor. Un amor se ve afectado por las ausencias y las faltas emocionales y mobiliarias. En uno de los diálogos Diana le dice a su compañero: "Yo ya no puedo sacar nada más de casa", "¿Cómo de casa?", le pregunta él, "Bueno, de mi ex casa", rectifica ella.

Durante toda la obra, decenas y decenas de frases y reflexiones exquisitas quedan revoloteando y perfumando la sala. Una de ellas es la que el ex esposo le dice a Diana cuando irrumpe en el nuevo departamento, intentando recuperarla: "¿Cómo podés ignorar este amor tan intenso? Es como tirar a la basura un tesoro, como ignorar un cielo estrellado, como taparte los oídos cuando suena una linda canción... Es como morir un poco, Diana". Izcovich defiende a este personaje, y argumenta que es algo muy importante poder expresar lo que uno siente cuando a veces ese amor no es correspondido. "¿Por qué uno no puede decirle: "la vida es una sola, vos no podés andar dejando tirado por ahí este amor que siento por vos?"

Dentro de la historia central de esta nueva pareja se desprenden algunas historias secundarias que enriquecen la trama como el vendedor de sillones, el amigo solo, que luego encuentra pareja, el ex esposo de Diana que no se cansa de dar lástima, y una parejita que recrea junto con estos personajes algunas escenas universales de amor, desamor, encuentros, coincidencias y desencuentros. Una obra sumamente recomendable para disfrutar, reírse, emocionarse y sentirse identificado con algo de cada uno de sus personajes.