En el país de nunca jamás

La idea de crear un dominio .xxx exclusivo para páginas porno ha sido rechazada por tercera vez. Según el organismo regulador ICANN, sólo una parte del consejo estaba a favor de la aprobación.

¿ Cuánto tiempo más habrá que esperar para que los sitios porno por fin tengan un dominio propio? Parece que mucho, ya que por tercera vez el Consejo de la Corporación para la Asignación de Nombres y Números (ICANN), unificó criterios para rechazar la creación de un nuevo dominio .xxx para identificar las páginas web con contenidos para adultos.

La propuesta fue rechaza no sólo por el consejo, sino que se formó una alianza un tanto particular: empresas de pornografía en Internet y grupos religiosos se unieron en contra de la creación de un distrito rojo virtual. Las razones son diversas: los sitios porno se oponen al nuevo dominio porque esto haría posible que los gobiernos clasifiquen la información sexual que circula en Internet (logrando una mayor intervención estatal), mientras que los religiosos afirman que la creación de un espacio .xxx sería una forma de legitimizar (e incluso de aumentar) las páginas porno.

El presidente del ICANN, Vint Cerf, explicó que el rechazo del registro del nuevo dominio fue resultado de un "cuidadoso escrutinio y consideración", tras valorar todos los argumentos. Sólo una tercera parte de los delegados estaban a favor de la creación del nuevo dominio, lo cual no fue suficiente para aprobar la propuesta.

La petición de ICM Registry (la compañía de Florida que planeaba operar el nuevo registro de contenidos para adultos) no fue aceptada porque la firma no aportó una solución aceptable para garantizar la protección de la comunidad contra contenidos que pueden vulnerar sensibilidades.

Habrá que seguir esperando.