Bonsur también existe

El domingo, la banda formada por dos ex Santos Inocentes abre el show de Placebo, en la primera noche del Quilmes Rock. Acaban de lanzar su primer disco y ya se habla de ellos como la nueva promesa del rock nacional.
El proyecto anterior, Santos Inocentes, los desbordó. Por eso, en 1996 decidieron disolver una banda que, según afirman, ya no los representaba. Casi una década después, el cantante Axel Báez y el bajista Andrés Dussel volvieron a juntarse. Primero reciclaron algunas canciones viejas y al poco tiempo fundaron Bonsur. En marzo lanzaron su primer disco, al que bautizaron con nombre homónimo, y que contó con la colaboración de Pablo Guyot y Alfredo Toth. Algunos aseguran que la diferencia con su ex banda es muy sútil. Pero Axel sostiene todo lo contrario...

¿Tuvieron que explicar muchas veces qué diferencias hay entre Bonsur y Santos Inocentes?
Y sí, porque es una referencia. Pero la gente no sabe que aunque yo toqué cuatro años con ellos, este es mi primer disco, porque nunca grabé con SI. Esta es mi opera prima, son mis primeras composiciones. Además, este proyecto me permite realmente contar lo que siento de las cosas en mis palabras, en mis tonos. Puedo hacer electro rock y otros ritmos, que también tuvimos ganas de desarrollar.

¿Cómo los trató la crítica?
Me sorprende que el disco haya gustado tanto, estamos muy contentos porque no tenemos amigos ni nada que nos beneficie en ese sentido.

Es un disco bastante oscuro, ¿no?
Sí, definitivamente, pero tiene los ojos puestos en la claridad. Es oscuro porque tiene que ver con los tiempos que nos tocan vivir, pero la oscuridad no es una estética buscada, es una consecuencia. Todo el tiempo hablamos de esperanza y de posibilidad de seguir viviendo.

¿Cómo fue trabajar con Guyot y Toth?
Son dos personas increíbles, con una humildad tremenda que se bancan otras opiniones y laburar con gente más joven que ellos. Yo no creo que llegue a esa edad tan tolerante. Además, ellos vienen hace tiempo trabajando con bandas y se mostraron muy entusiasmados con este proyecto. Sentí que ellos querían hacer algo que vaya para otro lado, porque son muy vanguardistas, les gustan bandas como: Bloc Party o Arcade Fire. Escuchaban eso y no tenían la posibilidad de volcarlo. Tienen mucha experiencia y una inmensa capacidad de plasmar en la mesa de grabación lo que tienen en la cabeza.

¿Estaba faltando algo nuevo en el rock nacional?
Sí, igual yo espero un año de cambios en varios sentidos. Por un lado porque abrió Roxy y ahora también se puede tocar en el salón Pueyrredón. Y por otro lado, todas las catástrofes, como la Cromañón o lo que pasó con Cabezones y con Catupecu, hace que nos hagamos más fuertes. De las cosas tan difíciles siempre salen cosas buenísimas, porque la gente se rehúsa a dejar de escuchar música o de ir a los recitales. En la escena alternativa hay un espacio muy grande y hay muchas bandas que dicen las cosas muy bien. Por ejemplo, Intoxicados que tiene una sinceridad muy buena o Miranda, que en su descaro dice cosas que nadie dijo y Babasónicos. Pero creo que Bonsur tiene un lugar en eso: el sonido de vanguardia y la intención de contar las cosas como son y no de poner palabras "cósmicas".

Una de las diferencias que mencionaste antes es que en este disco te animás a tratar temas tabúes, ¿cuáles son?
Y por ejemplo, el bonus track se llama Armas de Distracción Masiva y habla sobre todo el proceso que se vive después del 11S. Desde ese momento todos los medios de comunicación generan una información que no es fiable, la gente desconfía. Ya no se sabe si un proceso bueno, es realmente bueno: las drogas, Madonna y también Mandela es un ADM. Hay un marketing de lo bueno, pero en definitiva no cambia nada.

¿Quién se encargó de la estética?
Hicimos todo con un colectivo de artistas que se llama "La Misión", que funciona en una casa que compré en Balvanera. Lo armé porque yo nací en una familia muy pobre, pero fui a un colegio muy caro de San Isidro y todo el tiempo me acompaña esa dicotomía. Vi que la gente que puede hacer cosas es la que tiene plata, el resto, que tal vez tiene mucho talento, no puede hacer nada.

¿Cómo se preparan para el domingo?
No sentimos presión, pero si un compromiso muy grande porque la gente que va ir al recital tiene nuestra edad y escucha la misma música, vamos a tener sobre nosotros un ojo crítico muy grande. Y por otra parte, a los que les gusta Bonsur van a poder ver a la banda junto a Placebo, que son unos monstruos. ¡No sé cómo vamos a tener que sonar para parecer decentes!