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Rastaman vibrations en los escenarios ingleses

A 35 años de su estreno y a cuatro meses de la muerte de su director Perry Henzell, "The harder they come", el filme de culto protagonizado por Jimmy Cliff que hizo conocido al reggae en todo el mundo, renace en una comedia musical inglesa.  

A Perry Henzell le ofrecieron en más de una oportunidad hacer una remake de "The harder they come" (ver trailer), película que marcó un antes y un después en la historia del reggae. Pero, sin dudarlo, el director jamaiquino rechazó todas las ofertas porque no estaba dispuesto a ceder el control creativo de las adaptaciones. Atentos a esta condición, los directores del teatro Royal de Stratford, Kerry Michael y Dawn Reid, decidieron viajar hasta Jamaica, golpear la puerta del hogar de Henzell e invitarlo a incorporarse a su equipo de trabajo.  Así, en marzo de 2006, pudieron estrenar la comedia musical que rápidamente se convirtió en un éxito.

Esta semana, en homenaje a Henzell, que falleció en noviembre del año pasado, Michael y Reid reestrenaron la obra, que incluye todas las canciones escritas por Jimmy Cliff, protagonista del filme estrenado en 1972. Temas como "You can get it if you really want" o "Many Rivers to cross", que en su momento le dieron fama internacional al género nacido en Jamaica y que sirvieron de inspiración a otros músicos como Bob Marley, vuelven a ser tocados por una banda en vivo.

Durante la premiere, Justine, el hijo del director, declaró a los medios las razones por las que considera que el filme fue un hito: "Los jamaiquinos jamás se habían visto en la pantalla antes de la película. En ese momento apenas si teníamos algunos programas de televisión o algunos comerciales". Además, "The harder they come" le mostró al mundo la realidad que se vivía en Jamaica durante los años 70: tiros, corrupción, pobreza y las ganas de cientos de jóvenes de salir de la miseria a través de la música. Como el caso de Ivan, personaje protagónico de la historia, que abandonó su tranquila vida en las afueras de la ciudad siguiendo su sueño de triunfar en Kingston y que lamentablemente, como tantos otros músicos, murió asesinado.