Valentín Yankelevich, el hijo de Romina Yan, contó por primera vez el infierno que vivió durante su infancia tras la muerte de su mamá.
En una entrevista íntima, el joven de 23 años reveló que sufrió violencia física y psicológica por parte de su padre, Darío Giordano, y recordó el papel fundamental que tuvieron sus abuelos, Cris Morena y Gustavo Yankelevich, en uno de los momentos más difíciles de su vida.
Después de un largo proceso judicial, Valentín y su hermano Franco se fueron a vivir con su abuelo materno, mientras que su hermana Azul permaneció con su padre. En ese contexto, el joven destacó que su abuela también fue un sostén importante para ellos.

Qué hizo Cris Morena cuando sus nietos sufrieron violencia: el relato de Valentín Yankelevich
En la entrevista que le concedió a Tatiana Schapiro para Infobae, Valentín recordó el acompañamiento que recibió de Cris Morena durante ese período tan doloroso de su vida.
“Mi abuela nos acompañó mucho también, fue una pata importante cuando nos fuimos a vivir con mi abuelo y nos acompañó. Estuvo presente”, expresó el hijo de Romina Yan.
El desgarrador relato de Valentín Yankelevich sobre su infancia
Valentín tenía apenas siete años cuando murió su mamá, Romina Yan. Según relató, después de aquella pérdida, su vida tomó un rumbo inesperado y, con el tiempo, comenzó a sufrir violencia física y psicológica por parte de su padre.
“Cuando se murió mi mamá tenía 7 años. Darío nos dice: ‘Su mamá tuvo un accidente, no va a volver, yo me voy a encargar de cuidarlos, de protegerlos’”, recordó.
Sin embargo, el joven aseguró que, dos años después, la situación se volvió insostenible. “Cuando yo tenía 9 años empecé a sufrir violencia física y psicológica de parte de Darío, mi hermano también. Era un infierno vivir en esa casa”, contó.
“Cuando uno creía que eso era tocar fondo, la tristeza máxima que uno podía experimentar, llegaron situaciones mucho peores”, agregó sobre aquellos años, en los que, según su testimonio, sufrió golpes, gritos y maltrato.

El rol de Gustavo Yankelevich en la vida de sus nietos
Al recordar cómo logró salir de aquella situación, Valentín le dedicó palabras conmovedoras a su abuelo, Gustavo Yankelevich, quien fue clave para que él y su hermano pudieran dejar esa casa.
“Mi abuelo Gustavo me salvó la vida. Él me devolvió la vida. No solo por el hecho de que nos acompañó, nos escuchó, se encargó de que podamos salir de esa casa, sino porque nos dio lo único que necesitábamos como dos nenes que habían perdido a su madre”, expresó.
Y profundizó sobre el vínculo con su padre: “En este caso a su padre porque, si vos me preguntás a mí, fue como perderlo... yo no tenía padre”.

Finalmente, Valentín resumió lo que significó para él el apoyo de su abuelo: “Nos dio lo único que necesitábamos, que era amor. Amor y contención. Nada más. Eso es lo que nos dio mi abuelo. Y ahí mis ganas de vivir volvieron”.
“Mis ganas de sentir que tenía una vida por delante. Pensar que yo venía de no querer vivir a empezar a soñar. Eso me dio mi abuelo, la vida. Mi abuelo me dio la vida”, concluyó Valentín.





