Jerónimo “Momo” Weich, hijo de Julián Weich, tomó una decisión que cambió por completo su estilo de vida: dejó atrás la ciudad y se instaló junto a su pareja, Ailuz Celeste, en Los Hornillos, en el Valle de Traslasierra, Córdoba. Allí construyeron una particular casa de barro pensada para integrarse con la naturaleza.
La propiedad tiene apenas 56 metros cuadrados distribuidos en dos plantas y demandó tres años y medio de trabajo. Para levantarla utilizaron principalmente madera, barro, paja y otros materiales naturales, mientras que su diseño fue pensado para aprovechar al máximo las condiciones del entorno.
CÓMO ES LA CASA DE JERÓNIMO WEICH EN CÓRDOBA
Uno de los aspectos más llamativos de la casa de Jerónimo Weich es su sistema de construcción. “La técnica constructiva es quincha. Las paredes están rellenas de paja aliviada principalmente, ensanchadas de 30 centímetros, con aislación en las paredes y en el techo”, explicó en una recorrida realizada por el canal de YouTube Living in Paz.
Además, el hogar fue diseñado bajo criterios bioclimáticos y está orientado hacia el norte para aprovechar especialmente el sol durante los meses más fríos. Sus grandes ventanales de doble vidrio permiten el ingreso de abundante luz natural y ofrecen una vista privilegiada de las sierras.

Incluso utilizaron botellas de vidrio recicladas debajo del contrapiso para generar una cámara de aire que funciona como aislante y ayuda a impedir que el frío del suelo llegue al interior.
LOS DETALLES SUSTENTABLES DE LA CASA DEL HIJO DE JULIÁN WEICH
En el interior predominan los pisos de madera, los tonos tierra y los muebles reciclados. En la planta superior se encuentra el dormitorio, que posee un amplio ventanal con vistas directas al paisaje serrano. También incorporaron pequeñas aberturas realizadas con vidrios de formas irregulares para sumar iluminación y detalles de color.
Otro elemento distintivo es el techo vivo cubierto de vegetación, una alternativa que no solo permite integrar visualmente la construcción con el paisaje, sino que además ayuda a regular la temperatura y mejorar el aislamiento.

La vivienda también cuenta con paneles fotovoltaicos, termotanque solar y una estufa de alto rendimiento y doble combustión. De esta manera, Jerónimo busca disminuir la utilización de energía convencional y aprovechar los recursos disponibles en el propio terreno.
Más que hablar únicamente de sustentabilidad, el hijo de Julián Weich define su filosofía desde otro concepto. “El paradigma que habito no es la sustentabilidad, sino la regeneración”, explicó en una entrevista, al plantear que su objetivo es colaborar activamente con los procesos de la naturaleza.
Así, lejos del ritmo urbano, Jerónimo Weich construyó en las sierras de Córdoba una casa sustentable de barro, rodeada de naturaleza y diseñada para convertirse en parte del paisaje.




