Cuando se consumó divorcio de Sebastián Ortega de Guillermina Valdés hace 15 años fue un escándalo mediático enorme, porque al poco tiempo la modelo oficializó su romance con Marcelo Tinelli, y este martes Dante Ortega recordó cómo sufrió esa situación.
“Yo lo viví puertas adentro. Trataba de tener un buen vínculo con mis papás, que si ellos no se llevaban bien fuera un tema de ellos y que lo arreglaran a su manera. Yo creo que el tiempo fue poniendo las cosas en su lugar. Hoy pueden hablar, pueden comunicarse dentro de todo”, arrancó el participante de Es Mi Sueño.
En cuanto a la ruptura del proyecto de familia que además se hizo tema de conversación nacional, Dante reconoció: “Para los chicos nunca es fácil que los papás se lleven mal, se peleen. Hay que aprender algo de eso y hay que dejar el ego de lado. Mis viejos hicieron lo que pudieron y no los critico”.

En ese punto, el muchacho contó el rol que había tomado con apenas 10 años de edad: “Yo como hijo más grande siempre traté de que mis papás se llevaran bien. Iba de un lado al otro. Era el mensajero. Y la verdad que obviamente a mí eso me hizo muy mal”.
La autocrítica de Dante Ortega
“Siento que tuve mucha fuerza para ponerme al hombro eso. Yo me sentía muy maduro en esa situación, muy adulto, pero no me correspondía siendo tan chico capaz”, admitió.
“La verdad que hice lo que pude, como creo que ellos también hicieron lo que pudieron y las cosas se fueron aclarando. Eso es lo que puedo decir”, cerró Dante Ortega en Puro Show.



