Lizy Tagliani volvió a sorprender a sus seguidores con una decisión que nadie esperaba: mientras se despide de la obra que la consagró en Calle Corrientes, la humorista decidió apostar por un rubro completamente distinto al artístico.
A los 55 años, la artista se lanzó al mercado inmobiliario y abrió una oficina en Adrogué, el barrio bonaerense donde vive y donde transcurrió buena parte de su infancia.
El proyecto nació de una sociedad con un amigo y busca relanzar Clemeno Propiedades, una firma con años de trayectoria en la zona sur del conurbano. La nueva etapa se presenta bajo el nombre Clemeno Propiedades By Lizy y suma una generación más joven al equipo, según se informó a través de las redes sociales del emprendimiento.
Allí confirmaron además que la reapertura de la oficina histórica, ubicada en Almirante Brown, ya es un hecho y que el trabajo comercial comenzó de manera oficial.
LIZY TAGLIANI, ENTRE EL TEATRO, LA TELE Y LOS LADRILLOS
La nueva faceta de la conductora convive con una agenda a pura actividad. Mientras se prepara para sumarse a MasterChef Celebrity y todavía sube al escenario con Annie, Tagliani reparte su tiempo entre la televisión, el teatro y sus estudios de Derecho, carrera que retomó en los últimos años. Lejos de bajar el ritmo, la humorista eligió meterse de lleno en un terreno que hasta ahora era desconocido para su público.

Según trascendió, la relación de confianza que Lizy construyó con los dueños de la inmobiliaria a lo largo de los años fue clave para dar el salto. La firma tiene más de medio siglo de historia en el rubro y hoy busca renovarse sin perder su identidad, de la mano de la popularidad de la conductora y de una estrategia pensada para acercarse a los vecinos de la zona sur.
DE ADROGUÉ AL ÉXITO: EL BARRIO QUE MARCÓ SU HISTORIA
La elección de Adrogué no es casual. Allí Lizy pasó buena parte de su vida antes de convertirse en una de las figuras más queridas del espectáculo argentino, y el lugar sigue ocupando un espacio central en su historia personal. Por eso, para la conductora, esta nueva etapa laboral también funciona como un modo de volver a sus raíces con un desafío completamente distinto a los que suele enfrentar frente a cámara.

Con esta apuesta, Tagliani vuelve a demostrar que no le teme a los cambios de rumbo. De la peluquería a la televisión, y ahora de la televisión a los ladrillos: la artista sigue sumando capítulos a una carrera marcada por la reinvención constante.




