Cuando parecía que Lionel Messi estaba a punto de despedirse de la Copa Mundial de la FIFA 26™, el aliento de Antonela Roccuzzo desde el palco junto a la descomunal hinchada albiceleste en Atlanta, el capitán de la Selección impulsó la remontada épica para vencer 3-2 a Egipto y sellar el pase a los cuartos de final.
Desde el comienzo, la madre de Thiago, Mateo y Ciro jugó su propio partido al entonar el himno nacional con entusiasmo.
El mismo que no perdió cuando a Leo le atajaron el penal, o cuando los africanos sellaron el 2-0 parcial luego del gol anulado por la falta a Lisandro Martínez.
Nadie mejor que Antonela para saber que Messi siempre puede sorprender, y bastó una ráfaga de tres tantos en 13 minutos para que el vigente campeón del mundo se imponga en el tiempo reglamentario.
El llanto de Messi y el desahogo del final
De ahí el llanto de Lionel, que ni en la peor de sus pesadillas imaginaba un desarrollo tan dramático, para luego desahogarse con los goles de Cuti Romero, el suyo y el cabezazo de Enzo Fernández tras el centro de Lautaro Martínez.
El grito sagrado explotó desde la garganta y los corazones de todos los argentinos, pero fueron los propios compañeros del 10 quienes interpretaron el sentir popular para alzar a Lionel Messi como el responsable del triunfo de película.