Thiago Medina volvió a quedar en el centro de la escena mediática tras un contundente descargo que subió a sus historias de Instagram este miércoles, donde dejó trascender su malestar con Daniela Celis, la madre de sus hijas.
El ex participante de Gran Hermano se mostró visiblemente enojado y deslizó que su expareja lo habría vuelto a contactar apenas terminó su romance con Nick Sícaro, algo que no le cayó nada bien.
En la primera de las publicaciones, Thiago eligió mostrarse con una selfie en la que aparece mordiéndose el labio, con gesto serio frente al espejo de su casa.
Sobre la imagen escribió una sola palabra, “Candado”, acompañada de un emoji de enojo. Y sin nombrar directamente a Daniela, sumó otra frase filosa: “Ahora que no tiene con qué entretenerse me viene a joder a mí”, lanzó, sin filtro, aunque el destinatario del palito quedó bastante claro para sus seguidores.
La frase fue seguida por otro mensaje aún más contundente: “A ver si hacés tu vida y me dejás tranquilo”. Con esas palabras, Thiago dejó en claro que no piensa quedarse callado frente a las actitudes de su ex y que la relación entre ellos sigue marcada por reproches públicos.
Minutos después, el influencer volvió a la carga con una segunda historia en la que corrigió el error de tipeo de la publicación anterior: “Cansado. Ahí está. Una sola cosa puse mal”, escribió esta vez, acompañando el texto con un emoji de ojos en blanco que reforzaba el tono de hartazgo con el que decidió, una vez más, hacer pública su interna con Celis.
EL TRASFONDO DEL ENOJO DE THIAGO CON DANIELA
El cruce se da apenas horas después de que Daniela Celis compartiera un video que generó revuelo en las redes: la influencer retiró del living de su casa el cuadro familiar donde aparecía junto a Thiago y sus hijas recién nacidas, Aimé y Laia, y lo reemplazó por una producción fotográfica propia de su embarazo.
El gesto lo acompañó con la frase “cerrando etapas”, que muchos leyeron como un cierre definitivo de cualquier chance de reconciliación con el padre de sus mellizas.
Vale recordar que Celis y Medina se conocieron dentro de la casa de Gran Hermano, formaron una familia con el nacimiento de las gemelas y atravesaron una separación que, pese a las idas y vueltas, terminó consolidándose.