La vitalidad de Ernestina Pais brotaba de todo su ser en la última entrevista que le dio a Ciudad, y su risa volvió a retumbar y contagiar. Nada hacía imaginar que el viernes 26 de junio su vida llegaría a su fin a los 54 años, al ser arrollada por un tren en San Isidro tras cruzar con la barrera baja.
Al momento de esta nota, la actriz estaba desbordaba de felicidad y orgullo por compartir el elenco El Divorcio del año con Fabián Vena, Juan Palomino, Guillermina Valdés y Rocío Igarzabal.
A fines de 2025, Pais estuvo presente con Guillermina Valdés y el resto de sus compañeros en la rueda de prensa de la obra de José María Muscari, por la que habían tenido que agregar funciones debido al éxito.
En una charla distendida, en la que Ernestina procuraba proteger a Guillermina de preguntas incómodas como buena abogada suya que además era en la obra, Pais abrió su corazón con Ciudad.
-Ernestina, ¿abandonaste directamente el periodismo para dedicarte a la actuación?
-No, no. En realidad, periodismo es algo que vino después de muchas otras cosas que yo hice en mi vida. Lo primero que tuve a nivel medios fue el cine y la fotografía. Yo estudié cine en la UBA.
-¿Cuándo saltaste a la prensa?
-Ahí me encontró Jorge Guinzburg, que tenía una revista que se llamaba Los Inrockuptibles, que era de música, de cine y libros. Yo hacía la parte de fotografía y visual. Esa es mi unión. De una u otra manera, lo mío es comunicar y va a ser comunicar siempre, como sea, con lo que sea.
-También sos empresaria gastronómica...
-Mi restaurante, Milion, es un lugar donde suceden cosas maravillosas. Más allá de la comida, el conectar con la gente es algo que hago de alguna u otra forma.
En un momento me tocó contar historias de la actualidad, que me encanta. Y cuando la actualidad se puso demasiado fea, tal vez es un poco más lindo entrar en el teatro. ¿No?
-Ernestina, para vos, ¿es más fácil dejar o ser dejado? ¿Se sufre más dejando o siendo dejado?
-Me ha pasado de todo. De algunas separaciones he sufrido antes de la separación en sí, y durante la relación. Otras veces no estaba enterada de que nos íbamos a separar. Y lo sufrí después.
-¿Eso te dejó enseñanzas?
-Aprendí con lo fuerte que me ha pasado en la vida en este último tiempo, que las cosas graves son internas. Después las relaciones acompañan o dejan de acompañar, pero la principal compañía sos vos misma.
Yo ya no deposito en una pareja. Yo vivía de novia, vivía en pareja. Y hoy realmente es muy difícil y en este momento para mí pensar la idea de abrir, mi corazón a otra persona porque lo estoy reconstruyendo.