Ángela Leiva y Abel Pintos protagonizaron el momento más esperado de Es mi sueño, el ciclo de Guido Kaczka en El Trece, al interpretar juntos Oncemil. La combinación de voces emocionó al público, al jurado y se instaló rápidamente entre las tendencias de las redes sociales, consolidando una de las escenas más celebradas del programa.
“Cuando salió esa canción, yo grabé una versión tipo cover en un estudio. Tanto mi familia como mis amigos, que me conocen de toda la vida, esperaron mucho este momento. Gracias, de verdad“, confesó Ángela, visiblemente conmovida tras compartir el escenario con uno de sus ídolos.
Detrás de esas palabras había años de admiración y un deseo largamente postergado que, finalmente, la televisión argentina hizo posible.
EL JURADO DE ES MI SUEÑO VOTÓ DE FORMA UNÁNIME POR ÁNGELA LEIVA Y ABEL PINTOS
El jurado integrado por Joaquín Levinton y Carlos Baute, junto con el conductor Guido Kaczka, observó atentamente cada verso del dúo. Los tres activaron la palanca verde sin dudarlo, un respaldo unánime que la audiencia interpretó como la confirmación oficial de lo que todos ya sentían: habían visto algo especial. Kaczka resumió el clima del estudio con una frase corta y contundente: “Qué lindo, gracias. Qué noche”.
La actuación fue el broche de oro de una jornada que ya venía marcada por la emotividad. La dinámica del programa, basada en cumplir deseos y reunir a figuras destacadas, encontró en esta dupla un ejemplo perfecto de cómo la televisión puede generar momentos únicos.
La respuesta del público superó todas las previsiones, tanto por la calidad interpretativa como por la carga emocional que ambos artistas transmitieron al intercambiar los versos de Oncemil.
ÁNGELA LEIVA Y ABEL PINTOS: EL DÚO QUE SE VOLVIÓ TENDENCIA EN LAS REDES
En las redes sociales, la actuación se convirtió en tema de conversación inmediata. Los fanáticos de ambos artistas inundaron Twitter, Instagram y TikTok con fragmentos del momento, comentarios y reacciones que alimentaron el entusiasmo colectivo.
El cruce de estilos —la cumbia de Leiva y la balada pop-folklórica de Pintos— lejos de generar fricción, produjo una síntesis que los seguidores de los dos músicos celebraron por igual.
Esta colaboración se venía anticipando durante las emisiones previas del ciclo, generando expectativa y especulaciones sobre el repertorio elegido. La elección de Oncemil resultó cargada de significado personal para Ángela, quien reveló que ese tema había sido parte de su historia mucho antes de que este encuentro fuera posible.