En medio de la vorágine porteña, Querencio se presenta como una bocanada de aire fresco para quienes buscan algo distinto en la cartelera teatral.
La nueva creación de Alejandro Sly sube a escena todos los domingos a las 20:00 en Belisario Club de Cultura (Av. Corrientes 1642, CABA), y propone un viaje tan desopilante como emotivo por los rincones más insólitos de la imaginación.
La historia gira en torno a Querencio, un contador obsesionado con medirlo todo, incluso lo imposible: el amor. Su vida, atrapada entre números y balances, se volvió un desierto donde la sensibilidad parece no tener lugar.
Pero en lo más profundo de su inconsciente, una Fabricante de Sueños y su Nieta se embarcan en una misión para rescatar lo que queda de asombro y ternura bajo la tiranía de la lógica.
Un universo de fantasía, humor y emoción
La obra despliega un universo surrealista donde conviven avispas parlantes, fantasmas, ábacos vivientes y criaturas imposibles. Con una estética poética y un humor absurdo, “Querencio” invita a reflexionar sobre la tensión entre la creatividad y la obligación, la imaginación y las exigencias de la vida adulta.
La pregunta que atraviesa la trama es tan simple como profunda: ¿se puede recuperar el espíritu poético de la niñez antes de que la lógica del mundo lo ahogue para siempre?
Un elenco y una puesta que apuestan a lo diferente
Con las actuaciones de Matt Sunday, Lucía Barrionuevo y Elsa Juri, el espectáculo construye un clima donde la risa y la emoción se dan la mano.
La música original y el diseño sonoro de Francisco Mauas suman una atmósfera única, mientras que la caracterización y el vestuario de Jotuiti Tebao Factor potencian el costado fantástico de la propuesta.
La puesta integral, la escenografía, el diseño lumínico y la dirección general llevan la firma de Alejandro Sly, que logra un espectáculo tan personal como universal.
Dónde y cómo conseguir entradas
“Querencio” se presenta todos los domingos a las 20:00 en el Teatro Belisario. Las entradas están disponibles a través de Alternativa Teatral.
Una invitación a dejarse sorprender, reír y emocionarse con una obra que desafía la lógica y pone el corazón en el centro de la escena.