Jorge Rial volvió a conmover a sus seguidores al recordar uno de los momentos más críticos de su vida: el infarto que sufrió en Colombia y que lo dejó al borde de la muerte.
A tres años del episodio, el periodista volvió a publicar en sus redes sociales una imagen impactante: una cama de hospital vacía, rodeada de cables, monitores y equipos médicos. La escena, fría y silenciosa, refleja el lugar donde luchó por su vida.
“Hace tres años…”, escribió Rial sobre la foto, sin necesidad de agregar mucho más.

La imagen muestra una habitación clínica con una cama desordenada, sábanas blancas revueltas y aparatología médica conectada alrededor: cables, oxígeno, monitores y elementos de asistencia que evidencian la gravedad del cuadro que atravesó en ese momento.
JORGE RIAL CELEBRO QUE ESTÁ VIVO FUMANDO UN HABANO
Pero no fue la única publicación que generó repercusión. Rial compartió otro posteo que despertó polémica: celebró su segunda oportunidad de vida fumando un habano, un gesto que no pasó desapercibido teniendo en cuenta su antecedente cardíaco.

JORGE RIAL: CÓMO FUERON SUS HORAS MÁS CRÍTICAS TRAS EL INFARTO EN COLOMBIA
El 29 de abril de 2024, al cumplirse un año del infarto, el conductor ya había compartido esa misma imagen junto a un estremecedor relato sobre lo vivido.
“En esta cama, hace exactamente un año, la vida intentó abandonarme de manera artera. Durante diez minutos ya no pertenecí a este mundo y todo se suspendió en el tiempo. Solo recuerdo calor y paz. Nada más y nada menos. No era mi hora”, escribió Rial en aquel momento.
Con una mirada profunda y reflexiva, también habló de su recuperación: “Me recuperé y volví. Más fuerte, más humilde, más humano, más amado, menos cauto, más feliz y con más ganas de disfrutar la vida”.
Jorge Rial describió ese episodio como un punto de quiebre total: “Me resetearon la vida. Como cuando apagás la tele para que todas las aplicaciones vuelvan a funcionar”.
Además, destacó el rol clave de su entorno en ese momento límite: “Estoy de pie. Rodeado de amor. Como cuando me desperté y allí estaban Rocío y Morena… y antes, aún del otro lado, la voz de Fran que me pedía que no aflojara”.
Tampoco olvidó a quienes lo asistieron médicamente: “Los médicos colombianos, profesionales del amor. Y Omar, el ángel de la guarda que no dejó de golpear mi pecho hasta que el corazón se dignó a despertarse”.






