En medio del impacto mediático que generó el caso de Agostina Páez, un nuevo capítulo sacudió la historia: Stefany Budán, pareja de Mariano, el padre de la joven, anunció públicamente su separación tras la difusión de un video en el que el hombre replicaba los mismos gestos racistas que su hija.
A través de un comunicado en sus redes sociales, la abogada fue tajante: “Ya no existe ninguna vinculación de mi parte con el apellido Páez”, marcando un corte definitivo tanto en lo personal como en lo mediático.
UN DESCARGO EN MEDIO DEL DOLOR PERSONAL
Lejos de limitarse a confirmar la ruptura, Budán expuso el delicado momento que atraviesa. “Este es un mes profundamente sensible para mí”, explicó, en referencia a la cercanía de la fecha en la que falleció su hijo, Ema.
En un relato cargado de angustia, recordó: “Revivo uno de los episodios más devastadores de mi vida: aquel instante en el que sufrió un paro cardíaco estando en mis brazos”.
En ese contexto, aseguró que la exposición pública solo empeora su situación: “Verme expuesta a situaciones de caos mediático, shows y constantes especulaciones públicas no hace más que agravar mi estado emocional”.

PEDIDO A LOS MEDIOS Y DISTANCIA DEFINITIVA
En su mensaje, Budán pidió de manera explícita que se deje de vincular su nombre con el conflicto: “Solicito que cesen de revivir historias de mi pasado”.
Además, remarcó que ya no mantiene relación con Mariano Páez, el padre de la joven: “No mantengo ningún tipo de vínculo afectivo desde el día de la fecha”.
La abogada también insistió en que cualquier cuestión judicial debe tratarse en los ámbitos correspondientes y sin exposición innecesaria.
“NECESITO PAZ”: EL CIERRE DEL COMUNICADO
Hacia el final, Budán dejó en claro su intención de dar vuelta la página: “Necesito despegarme completamente de ese pasado”, sostuvo, al tiempo que pidió transitar su duelo en privado.
“A partir de hoy, comienzo una nueva etapa. Soy solo yo conmigo misma. Sin pareja, sin pasado que me persiga”, expresó.




