El compromiso de Martín Redrado de hacerse cargo de los costos de la crianza de Matilda, la hija de Luciana Salazar había sido objetado en la Justicia por el economista, y el fallo del juez de primera instancia perjudicó a los contendientes por diferentes motivos.
La causa estaba centrada en si el documento firmado ante un escribano público era o no válido, dado que Redrado desconocía haberlo firmado, y en ese punto la sentencia fue contundente: “Rechazar el pedido de nulidad y homologar el acuerdo suscrito por las partes el 13 de mayo del 2017”.
Hasta ahí, la victoria parecía de Luli, dado que echaba por tierra las pretensiones de Martín de reconocer el pacto firmado siete meses antes del nacimiento de la niña.
Sin embargo, acto seguido aclaró: “Se extiende el acuerdo homologado desde la firma hasta el quiebre de la relación de pareja”.
Con lo cual, también bloqueaba el intento de Salazar de que Redrado sea obligado a solventar los gastos de Matilda. De hecho, desde el entorno del expresidente del Banco Central deslizaron que abonó 200.000 dólares de más si se tuviera que atener al flamante dictamen.
Los fundamentos del juez Coria
“Lo que dice el juez es que él se convierte en un padre afín mientras convivió con ella”, explicó Martín Candalaf en DDM.
“Concluyo que la obligación alimentaria asumida por el demandado de alimentar a Matilda debe ser interpretada como la de progenitor afín. (...) Por lo tanto, frente al quiebre del proyecto de pareja, tal obligación debe cesar. Pues, sostener una obligación alimentaria ante la inexistencia de un vínculo biológico resulta contrario a la normativa, independientemente de que haya sido acordado por las partes o no”.
Al final, Luciana Salazar confirmó que apelarán el fallo que dio por válido el acuerdo con Martín Redrado, pero que le negó la legitimidad del reclamo de manutención de Matilda.