El sector social de la casa de Nequi Galotti impacta desde el primer momento. Ventanales amplios que invitan a la luz natural, pisos de madera en tonos profundos y sillones claros con almohadones de distintas texturas componen un living que equilibra carácter y confort sin esfuerzo.
Uno de los rasgos más distintivos del hogar es el tratamiento de sus paredes. Cuadros de distintos estilos, espejos con marcos trabajados y bibliotecas colmadas de libros convierten cada ambiente en una suerte de galería personal. No son objetos decorativos al azar: cada pieza tiene historia y significado.

ILUMINACIÓN, FLORES Y PLANTAS: LA FÓRMULA DE LA CALIDEZ
La atmósfera íntima que se respira en la casa no es casualidad. Lámparas con pantallas de tela tamizan la luz y crean un efecto envolvente, mientras que flores frescas y plantas de interior aportan vitalidad y renuevan el aire de cada rincón. Un detalle simple que marca una gran diferencia.
El criterio de decoración de Nequi apuesta por la mezcla inteligente: maderas nobles y piezas antiguas conviven con toques modernos pensados para el uso cotidiano. El resultado es un espacio que no se siente ni museo ni showroom, sino genuinamente un hogar.

EL JARDÍN: EL RINCÓN MÁS SOÑADO
En el exterior se replica la misma impronta verde y acogedora. Muebles cómodos, macetas estratégicamente ubicadas y rincones pensados para el descanso hacen del jardín un refugio en sí mismo. Un espacio que, al igual que el interior, prioriza el encuentro familiar y la vida en comunidad.




