El regreso de Divina Gloria a la televisión, en Gran Hermano, despertó la curiosidad de una nueva generación que quizá no vivió su explosión artística, pero que ahora descubre a una figura que supo construir una identidad única dentro del espectáculo argentino. Y este miércoles, se supo que la actriz había sido internada por un problema de salud, por lo que debió abandonar la casa.
QUIÉN ES DIVINA GLORIA DE GRAN HERMANO 2026
Su trayectoria no responde a un solo formato: es actriz, cantante y performer, con raíces en el circuito alternativo y presencia en los medios más populares.
Detrás del nombre que se convirtió en marca propia está Martha Gloria Goldsztern, nacida el 6 de febrero de 1962. El seudónimo de la participante de Gran Hermano surgió en los años en que empezaba a presentarse en espacios culturales del under porteño, especialmente en el mítico Parakultural, semillero de artistas de los 80.
Su salto a la fama masiva llegó cuando se sumó al elenco de Alberto Olmedo en el emblemático ciclo televisivo No toca botón. Allí integró el grupo de las recordadas “Chicas Olmedo”, un rol que la posicionó frente a millones de espectadores y le permitió mostrar su estilo desinhibido y su capacidad para el humor.
LA HISTORIA DE DIVINA GLORIA
Su historia no quedó limitada a la televisión. Divina Gloria también formó parte del universo del rock argentino, especialmente a partir de su vínculo con Fito Páez.
Su participación en el videoclip de “Ciudad de pobres corazones” la conectó con una estética más oscura y expresiva, alineada con el clima cultural de la época. Esa aparición la consolidó como una figura asociada a la escena artística más vanguardista.
La música se convirtió en otro de sus territorios naturales. A lo largo de los años desarrolló proyectos propios y colaboró con referentes como Willy Crook y Daniel Melingo. Exploró sonidos que cruzan el pop, el jazz y el tango, siempre con una impronta personal.
Construyó una presencia constante en el teatro de revista y el cine nacional. Participó en películas como Los gauchos judíos y Peperina. Su perfil artístico siempre osciló entre lo experimental y lo popular, una dualidad que explica su permanencia.