Este 13 de febrero se celebra el Día del Amante, una fecha que Gleeden, la app de encuentros no monógamos pensada por y para mujeres, utiliza para poner el foco en las amantes más icónicas de la historia.
Lejos del escándalo y más cerca de la cultura, la fecha vuelve a instalar un debate: cómo, desde vínculos no oficiales, muchas mujeres influyeron en los acontecimientos que marcaron época.
El recorrido histórico arranca en Argentina con figuras que, desde roles estigmatizados, ejercieron poder en contextos donde las mujeres no tenían lugar formal.
Camila O’Gorman: el deseo castigado con la muerte
Camila O’Gorman protagonizó uno de los episodios más dramáticos del siglo XIX. Tenía apenas 20 años cuando fue fusilada por orden del gobierno de Juan Manuel de Rosas en 1848. Su “delito”: vivir una relación prohibida con el sacerdote Ladislao Gutiérrez.
Desafió a la Iglesia y al poder político en pleno apogeo del rosismo. Su historia se convirtió en símbolo del castigo social hacia las mujeres que se animaron a elegir su deseo.
Encarnación Ezcurra: la mujer que armó el rosismo desde las sombras
Mucho más que “la mujer de Rosas”, Encarnación Ezcurra fue una figura clave del armado político rosista. Compañera y amante de Juan Manuel de Rosas, lideró redes de apoyo, tomó decisiones estratégicas y ejerció poder en un contexto donde las mujeres no tenían voz pública.
Durante años, su influencia quedó fuera del relato oficial. Hoy se la reconoce como una operadora política que supo moverse en un mundo dominado por hombres.
Eva Duarte: de amante señalada a líder popular
Antes de ser Evita, fue señalada por su vínculo con Juan Domingo Perón. Joven, actriz y amante, ingresó a la escena política desde un lugar estigmatizado para la época.
Su recorrido expone cómo el deseo femenino fue juzgado incluso cuando terminó transformándose en liderazgo, representación y cambio social. De amante cuestionada a figura central del peronismo, Evita rompió todos los moldes.

Las amantes que cambiaron el mundo
El fenómeno no es exclusivo de Argentina. Cleopatra, la legendaria gobernante de Egipto, fue amante de Julio César y Marco Antonio. Utilizó sus vínculos como herramientas diplomáticas. Entendió que el poder también podía ejercerse desde la intimidad.
En Francia, Madame de Pompadour fue la amante oficial del rey Luis XV durante el siglo XVIII. Influyó en la política, el arte y la cultura francesa. Mecenas y consejera, convirtió un rol informal en un espacio de legitimidad y decisión en una corte dominada por hombres.
Qué dicen los datos sobre el deseo femenino hoy
Según datos de Gleeden, 7 de cada 10 mujeres usuarias aseguran que la infidelidad no responde a la falta de amor, sino a la búsqueda de deseo, validación y conexión personal.
Un dato que conecta directamente estas historias del pasado con el presente: el deseo femenino existió siempre, pero durante siglos fue silenciado o castigado.
“Durante mucho tiempo, el rol de la amante fue usado para juzgar a las mujeres. Hoy, ese mismo rol abre conversaciones sobre libertad, elección y honestidad emocional”, señaló Silvia Rubies, Directora de Comunicación de Gleeden Latinoamérica.
En una sociedad que consume historias de amantes pero todavía las juzga en la vida real, el 13 de febrero funciona como un disparador cultural. No se trata de promover la infidelidad, sino de poner en agenda una conversación pendiente sobre los vínculos, el deseo y la autonomía emocional femenina.



