La familia Beckham atraviesa uno de sus momentos más delicados. El escándalo estalló cuando Brooklyn Beckham, el hijo mayor de David y Victoria, lanzó un durísimo descargo público en el que aseguró que no quiere reconciliarse con sus padres y ventiló conflictos íntimos que hasta ahora se mantenían en privado.
En medio de la repercusión mundial, la palabra de David Beckham era una de las más esperadas. El exjugador del Manchester United y del Real Madrid eligió no responder de manera directa.
Durante una entrevista en el programa financiero Squawk Box de la cadena CNB, se refirió al impacto de las redes sociales y al acceso que los jóvenes tienen a contenidos sin filtros: “Siempre he hablado sobre las redes sociales y el poder de las redes sociales... Para bien y para mal. Hoy en día, a lo que los niños pueden acceder puede ser peligroso”, sostuvo, dejando en claro su preocupación por el entorno digital y evitando mencionar a Brooklyn o el comunicado que desató el escándalo.
La respuesta de David Beckham: frases generales y un silencio que dijo mucho
Sin nombrar a su hijo, David Beckham profundizó: “Cometen errores, pero a los niños se les permite cometerlos. Así es como aprenden. Eso es lo que intento enseñarles a mis hijos: a veces hay que dejar que ellos también cometan esos errores”, afirmó, en lo que muchos interpretaron como una respuesta indirecta al mensaje de Brooklyn.
El momento más tenso se vivió fuera de cámaras. Según medios británicos, al terminar la entrevista, un periodista de Sky News le preguntó a Beckham si tenía un mensaje para Brooklyn o si le molestaba que los conflictos familiares se hicieran públicos.
David Beckham optó por el silencio y se retiró sin hacer declaraciones, un gesto que fue leído como una señal clara de su postura: no alimentar la polémica ni escalar el conflicto en los medios.
Dos formas opuestas de afrontar la crisis
Mientras Brooklyn Beckham eligió expresarse sin filtros y exponer la interna familiar, David respondió desde un lugar más general, apelando a reflexiones sobre la paternidad, los errores y el rol de las redes sociales.
Así, quedaron en evidencia dos formas muy distintas de transitar una crisis que sigue sumando capítulos y que mantiene en vilo a los seguidores de la familia más famosa de Inglaterra.