Romina Gaetani denunció por violencia de género a Luis Cavanagh, su expareja. Ahora la Justicia analiza las pruebas incorporadas al expediente.
Se trata de imágenes captadas por las cámaras de seguridad del country Tortugas Club, donde ocurrió el episodio el domingo 28 de diciembre, pocos días antes de Año Nuevo.
El material forma parte de un documento oficial del Ministerio de Seguridad de la Provincia de Buenos Aires y fue dado a conocer en el programa DDM.
En uno de los registros se lee: “Fotograma del arribo de la víctima a la guardia”, en referencia al momento en que la actriz llega al puesto de seguridad del country para pedir ayuda.

Según explicó el periodista Martín Candalaft, las imágenes muestran a Gaetani arribando en su camioneta, sin descender del vehículo. “Ella no se acerca caminando ni corriendo, sino que llega en su auto”, detalló.
Este punto resulta clave para la investigación, ya que coincide con el testimonio que la actriz brindó durante más de tres horas ante la Justicia y contradice versiones que habría dado el denunciado.
En el video se observa el vehículo detenido y a dos guardias de seguridad hablando con Gaetani a través de las ventanillas. La actriz se encontraba sola en el interior del auto. Esos empleados fueron los primeros testigos indirectos del hecho y quienes dieron aviso de la situación. De acuerdo al relato incorporado en el expediente, Romina expresó: “Vengo acá porque me acaban de golpear”.

DENUNCIA DE ROMINA GAETANI: CÓMO ESTÁ LA CAUSA
Guido Záffora aportó más detalles sobre la secuencia posterior. Según explicó, Gaetani logró salir de la vivienda, subirse a su auto y escapar. Desde allí llamó a una amiga, quien se acercó al lugar y luego la acompañó al hospital.
Fue esa amiga quien, a pedido de Romina, realizó las llamadas al 911. En total, quedaron registradas dos comunicaciones con el sistema de emergencias.

Otro dato relevante es que, en un primer momento, la actriz no quería formalizar la denuncia debido al vínculo afectivo que aún tenía con Cavanagh. Fue el acompañamiento de su amiga lo que resultó determinante para que finalmente decidiera avanzar con la presentación judicial.
“Una mujer en estado de shock, golpeada, temblando y llorando”, describió Candalaft al referirse a la situación emocional y física de Romina Gaetani en esos momentos, una caracterización que también quedó asentada en la documentación oficial que hoy analiza la Justicia.




