¡Cuestionario Sexy de Ciudad.com! María Julia Oliván: "Hasta los 25 fui virgen, fue mi decisión no tener sexo hasta una edad avanzada"

La periodista de Intratables reveló el lado más desconocido (¡y caliente!) de su vida: su pasado como joven evangélica, el despertar sexual y la claves de lo que significa un buen orgasmo. 

María Julia Oliván se animó al Cuestionario Sexy de Ciudad.com (Foto: Web).
María Julia Oliván se animó al Cuestionario Sexy de Ciudad.com (Foto: Web).

Los debates de Intratables se caracterizan por el fuego de sus discusiones. Palabras filosas, encuentros y chispazos en la arena política son algunas de las marcas registradas del ciclo que anima cada noche Santiago Del Moro, donde el fervor de la pelea es aderezado por las pasión. María Julia Oliván (40) conoce de esas batallas.

En pareja con Ariel Straccia (37), el hombre con el que comparte su vida, la periodista es una de las voces que se alza más fuerte al candor de las discusiones que se desatan en el programa de América. En un momento de relax, entre el relanzamiento del sitio que dirige, #Borderperiodismo (www.mariajuliaolivan.com.ar), y la actualidad política que la obliga a estar hiperconectada, María Julia se atrevió al Cuestionario Sexy de Ciudad.com con el estilo que la caracteriza: contundente y al hueso.  

1) ¿Cómo fue tu primer beso?

"Fue una elección no tener sexo hasta una edad avanzada. Era líder de la juventud evangélica y nuestra misión era ayudar a otros jóvenes. Después, mi experiencia con el sexo no fue para nada traumática, cuando decidí no ser tan dogmática".

- ¡Fue bastante hot! Venía practicando hacía bastante con el espejo y no fue con timidez porque tenía 20 años, ya era grande. En ese tiempo era evangélica y líder de jóvenes. No me acuerdo demasiado, sí que se llamaba Javier y que empecé a apretar fuerte (risas). Desde los 12 años me empezaron a perseguir los pibes, porque fui bastante precoz, me desarrollé rápido y ahí los chicos me empezaron a volver loca. No fue para nada una tortura, estaba re contenta (risas). Me crecieron las tetas y estaba bárbara. ¡Ojalá tuviera ese cuerpo ahora!

2) ¿Cómo recordás tu primera vez con un chico? ¿Pudiste disfrutar?

- Hasta los 25 fui virgen, así que imaginate. No fue traumático, pero creo que nadie disfruta de la primera vez. Con el chico con el que pasó era mi amigo, también periodista, nos queríamos mucho y se dio de una manera muy natural. La primera vez nunca es una explosión de placer, pero estuvo lindo y fue muy amoroso. Fue una elección no tener sexo hasta una  edad avanzada, tenía la mente puesta en otra cosa, que en ese momento como líder de la juventud evangélica era ayudar a otros jóvenes. Siempre tenía un proyecto en la cabeza y no estaba muy conectada con salir de joda o encontrarme con un pibe. Mi experiencia con el sexo no fue para nada traumática después que decidí no ser tan dogmática. La decisión fue toda mía, mis viejos no estaban adentro de la iglesia y no fue una imposición familiar. Siempre me manejé desde un lugar de la convicción, por eso no le puedo echar la culpa a nadie (risas).

3) ¿Cuál fue el lugar más loco donde lo hiciste y cuál es la fantasía que te falta cumplir?

- ¡La que me falta cumplir no te la voy a contar ni loca! El lugar más raro fue en una guardia periodística, no puedo decir con quién. Y también lo hice en un avión, en un viaje para hacer unas notas por laburo. En ese momento estaba sin pareja, pero no voy a contar cómo se dio con el sujeto. Y lo más raro que me pasó, que no fue sexo pero que me movilizó, fue en un cine: en ese momento estaba re triste porque había muerto mi papá hacía poco tiempo y se me sentó al lado un chico que me empezó a mirar. En ese momento estaba muy deprimida, no estaba en situación de levante y tenía toda la cara hinchada de tanto llorar. En un momento de la película el pibe me agarró la mano y nos estuvimos acariciando la mano toda la película, sin hablarnos, y cuando se prendió la luz me dijo 'hola'. Después tuvimos una pequeña historia, pero él vivía en otro país. Esa conexión rara y estar acariciándonos las manos en la oscuridad fue un momento muy hot.

4) ¿Qué lugar ocupa en tu vida la masturbación?

- Me parece una herramienta importante y, cuando estás en pareja, es complementaria. Es importante conocerse el cuerpo, saber cuáles son las zonas erógenas y saber cuándo una acaba y logra el orgasmo. Todas las mujeres tenemos que tener eso muy claro y no esperar el deseo del otro, sino ser conscientes del nuestro. Si una no lo sabe termina mintiendo y es muy triste porque después se te van las ganas. Es importante en la pareja para poder alcanzar el mayor placer.

"La masturbación me parece una herramienta importante y cuando estás en pareja es complementaria. Es importante conocerse el cuerpo, saber cuáles son las zonas erógenas y saber cuándo una acaba y logra el orgasmo".

5) ¿Cuál es la sensación de un buen orgasmo? ¿Te tocó fingir alguna vez?

- Es como si te saliera energía de la piel. Una explosión interna que te hace sentir como si te saliera calor de la piel. Como cuando hacés gimnasia y se te acelera el corazón y de pronto sentís que tenés una descarga de adrenalina, pero que no es racional. Es un momento que lo ves venir y cuando explota… explota. La decisión de fingir es de una, a mi no me gusta engañar a la persona con la que estoy y me parece muy patético no aprender a gozar. No recuerdo haber macaneado alguna vez.

6) ¿Qué te enciende y qué te deserotiza en lo sexual?

- Me erotiza un hombre al que le guste sin tener que caretear nada, el que me quiere tanto como para sortear todas las barreras que yo pongo. Para conocer a un hombre era bastante ortiva, bastante mala onda y está bueno encuentrar a alguien que se ría de mi chinchudez y de cómo les corto el rostro en principio. Me termina dando ternura que se banque eso. Me gusta un hombre que no arrugue, que tenga cojones. Me enciende el estar en contacto con mi pareja, el abrazarnos, besarnos, tranzar, estar todo el tiempo tocándonos. Somos personas que estamos todo el tiempo uno arriba del otro, en los sillones, dormimos abrazados, me siento a upa suya. Eso hace surgir el erotismo y mantiene vivo el deseo. Me pone de muy mal humor un tipo tosco que tiene mucha porno encima, que cree que lo que ve en la porno es lo que hace gozar a una mujer. Ese tipo que no entiende nada de minas, que quiere hacer la escena que vio en una película porno. Un hombre tosco no tiene la movilidad en la cintura, es bruto, egoísta, no es adaptable.

7) ¿Te avanzó alguna vez una chica? ¿Qué mujer podría hacer tambalear tu heterosexualidad?

- Sí, bastantes. Tengo un margen lésbico (risas). Se me tiraron mil veces chicas en las redes sociales y en Río de Janeiro me agarró una, pero no probé. Con Jennifer Lopez podría pasar algo (risas).

8) ¿Quién es el político más sexy y el video prohibido de qué político te gustaría chusmear?

- ¡Ninguno! ¡No, no! (risas). No me erotizan, a ellos la líbido les pasa por la política. Les tengo mucha desconfianza en cuanto a lo sexual porque los veo tan conectados con la política que me da que no pueden ser buenos en la cama. No los veo conectados con lo sexual, para mí o estás erotizado por la política o te erotiza una mujer. Las dos cosas no me parecen posibles, más allá que sé de muchos que tienen debilidad por las mujeres. No me los imagino muy habilidosos. Nunca salí con políticos, con ellos no trabajo (risas).

"Me encontré en Nueva York a Ethan Hawke en un restaurante y no sé por qué no le hablé, porque nos miramos y siempre me quedó eso. ¿Por qué no me acerqué y le dije una boludéz?".

9) ¿Qué famoso te ratonea?

- Ethan Hawke de una. Me gustó mucho la trilogía que hizo de Antes del amanecer, porque me pasó una historia parecida. Hace un tiempo me lo encontré en Nueva York en un restaurante y no sé por qué no le hablé, porque nos miramos y siempre me quedó eso. Estaba sola junto a unos amigos, lo miré, él estaba recién separado de Uma Thurman. ¿Por qué no me acerqué y le dije una boludéz? (risas) El pibe no es lindo, pero me mueve el piso. 

10) ¿Cuál es tu ropa de batalla?

- No tengo. Si alguien me gusta voy totalmente mal vestida a propósito. Voy toda tapada, más como una señora. No hago nada para enganchar, espero que me enganchen. En la intimidad duermo con un pijama grandote y una remera y siempre me han elogiado eso, que es raro en un hombre porque es horrible (risas). Si alguien me quiere, que me encuentre. No tengo que ir a mostrarle las tetas para que se den cuenta que soy bella. La última vez que estuve soltera fue a los 36 y esos años me corté el pelo y me dije que no podía ir más vestida de batalla a ningún lado. Me parecía patético estar compitiendo con una chica de veinte para ver quién está más buena. La seducción es algo más complejo e interesante.