Emocionante recuerdo de Tatiana, la nieta de Gerardo Sofovich: "Era una figura de papá, más que un abuelo"

La joven de 21 años viajó a Buenos Aires para darle el último adiós al conductor. Y en diálogo con Noticiero Trece, describió el estrecho vínculo.

Tatiana recordó a su abuelo, Gerardo Sofovich: "Él era una figura de papá, era más que un abuelo"

Los que conocían a Gerardo Sofovich (77) aseguran que su nieta, Tatiana (21), era su mayor debilidad. Y el sentimiento era mutuo.

La muerte de su abuelo hizo que la joven viaje de urgencia a la Argentina para poder darle el último adiós a Gerardo: ella vive en Estados Unidos, lugar en el que está formándose académicamente.

"El recuerdo que me voy a llevar de él es todo lo que me enseñó; y lo cariñoso que era, porque mucha gente no lo tiene así, pero conmigo tenía una relación única"

Conmovida por la partida física, Tatiana abrió su corazón y describió al conductor de un modo muy especial y casi inédito: como abuelo. "El recuerdo que me voy a llevar de él es todo lo que me enseñó; y lo cariñoso que era, porque mucha gente no lo tiene así, pero conmigo tenía una relación única", señaló la joven en Noticiero Trece, rodeada por los objetos personales de Sofovich.

Visiblemente afectada por el fallecimiento de su gran referente, Tatiana manifestó que dejó el país para estudiar y enorgullecer a Gerardo. "Me enseñó mucho. Como saben, era un hombre muy inteligente y muy culto. Yo fui a la Universidad para hacerlo sentir orgulloso. Fue algo que hice por él, ¡porque fue tan inteligente!".

"¡Me dio tanto!", concluyó Tatiana, llorando.

Luego, recordó bellos momentos de su infancia compartidos con su abuelo: "Cuando era chiquita jugábamos, me llevaba al zoológico, hacíamos viajes a Miami, íbamos a la playa, hacíamos shopping y me daba todos los gustos. También íbamos al barco y hacíamos picnic. Primero íbamos al supermercado y elegíamos qué comer. Después íbamos al barco. Él leía su diario, yo tomaba sol, y a la hora de comer hablábamos de todo. Honestamente no había algo que no pueda hablar con él".

Sin contener el llanto, Tatiana concluyó: "Era una figura de papá, más que un abuelo. ¡Me dio tanto! Yo no podría estar donde estoy si no fuese por él". Sin dudas, si Gerardo pudiera escucharla, sentiría un enorme orgullo.