Rodrigo Díaz y sus polémicas declaraciones sobre su transformación física: "Consumo esteroides; sé que me hace mal, pero me gusta"

El exnovio de Ricardo Fort habló con Desayuno Americano sobre su repentina musculatura extrema y generó preocupación: "Esto es vigorexia", reconoció.

Rodrigo Díaz y sus polémicas declaraciones sobre su transformación física

"Siempre digo la verdad. Consumo esteroides, eso te genera retención de líquidos, y te puede inflamar la cara".

Rodrigo Díaz, que llegó a los medios de la mano de su noviazgo con Ricardo Fort, vuelve a ser noticia. El joven de 22 años, quien antes de comenzar una relación con el excéntrico millonario era futbolista, genera preocupación por su extrema transformación física.

Además de su nueva musculatura, el 30 de noviembre de 2014 Rodrigo escribió en Twitter: “Y al final llegó el día en que Pedro me dio el ayudín ja ja ja”, junto a una foto en la que se lo ve en un negocio de complementos para deportistas.

Este lunes, Díaz brindó un móvil a Desayuno Americano donde habló en profundidad del cambio. Al notar su rostro hinchado y bromeando con su parecido con Quico (el famoso personaje de cachetes grandes de El Chavo del 8), Pamela David le preguntó: “¿Qué nos hicimos en la caripela?”.

"Soy consciente de que me hace mal pero lo uso porque me rinde y quiero buscar una figura que sólo eso me la da".

Pero las risas se frenaron en seco al escuchar las palabras de Rodrigo: “Salió en un par de portales que me había operado la cara y nada que ver. No me operé, la verdad es que uso un plan de suplementos para el gimnasio y eso me provocó retención de líquidos”.

Siempre digo la verdad. Consumo esteroides, eso te genera retención de líquidos, y te puede inflamar la cara. Cuando uno termina el plan, uno lo tiene que mantener con buena alimentación y ejercicios. Cuando termine el plan, paro, le doy tres meses de descanso al organismo y vuelvo con otro plan”, aseguró ante la preocupación de Pamela y su panel.

Ante las críticas por sus dichos, Rodrigo respondió: “En ningún momento dije que es bueno tomar anabólicos. Es importante decirlo porque hay muchos padres mirando. El esteroide es algo que podés conseguir en cualquier lado, uno es consciente cuando se mete eso en el cuerpo de que es malo. Soy consciente de que me hace mal pero lo uso porque me rinde y quiero buscar una figura que sólo eso me la da”.

“Me gusta verme bien, estar grandote me hace sentir bien. Soy consciente y Ricardo me contó que tomó esteroides en su momento para tener ese cuerpo y sé que tuvo sus consecuencias. Realmente, me gusta usarlos aún sabiendo las consecuencias. Mucha gente puede pensar que estoy delirando. Personas que tienen problemas de salud y deben decir ‘mirá a este pibe arruinando su salud’. Mi vieja está preocupada por lo que estoy usando. Es algo que arruina la salud. Por ahí, yo tengo 22 años y no lo noto”, agregó.

"Esto es la vigorexia. Uno cuando empieza a entrenar, quiere más y quiere más. No sabés a donde querés llegar porque es algo mágico que uno consume".

Rodrigo dijo que no se asesora con ningún profesional para tomar los peligrosos anabólicos y confesó: “Soy consciente de que me hace mal pero me gusta. Lo hago porque realmente me gusta entrenar y me cuesta agrandar el cuerpo si lo hago naturalmente, entonces me doy empujón con un suplemento para poder acelerar el proceso. Les agradezco de corazón los consejos que me dan, son los mismos que me dan mis papás. Pero desde que los empecé a usar, me gusta y me siento cómodo en el gimnasio. Supero cosas que no supero naturalmente. Por fuera me puedo ver hasta los 30 años y por dentro puedo estar mal. Soy consciente de eso. Para tomarlos, tengo que tomar un protector para el estómago”.

Para sorpresa de todos los integrantes de Desayuno, fue el propio Rodrigo quien nombró a la vigorexia, el trastorno caracterizado por la preocupación obsesiva por el físico y una distorsión del esquema corporal: “Esto es la vigorexia. Uno cuando empieza a entrenar, quiere más y quiere más. No sabés a donde querés llegar porque es algo mágico que uno consume”, dijo y rápidamente lo corrigieron por afirmar que se trataba de algo “mágico”, cuando en realidad es muy peligroso.