Rulo Schijman, el panelista "zen" de Viviana Canosa: "No voy a utilizar mi tiempo en la tele para joder a otro"

El integrante de Zapping habló con Ciudad.com y habló de todo: por qué dejó la abogacía, cómo conquisto a Gabriela Sari y sus tocs de "amo de casa".

Su personalidad, su curiosidad y sus ganas de hacer algo que le llegue a la gente a través del humor hicieron que Darian Schijman (32) cuelgue el traje de abogado y desembarque en la televisión como notero de Caiga Quien Caiga.

Nacido en La Plata, Rulo, como fue rebautizado en su ingreso a los medios de comunicación por su frondosa y alborotada cabellera rubia, mostró sus dotes como cronista en un video que subió a Youtube, titulado: Auto casting. Allí, se probó cómo cronista y apuntó, directamente, al clásico programa que inmortalizó Mario Pergolini

Y tuvo suerte. Los productores de Cuatro Cabezas lo vieron y lo sumaron a su equipo de trabajo.

"Me di cuenta que en la abogacía me iba a tener que pelear con todo el mundo y no me interesa estar en conflictos constante con la gente. Me interesa más la tele”, adelanta en nota con Ciudad.com, dejando entrever que su elección de evitar los enfrentamientos también la aplica en su desafío laboral, Zapping, programa de archivos en el que integra el panel de Viviana Canosa.

Conservando vestigios de su profesión, Rulo se muestra moderador y mediador ante las polémicas del espectáculo que desarrollan en el ciclo de América. También se declara enamorado de la bella actriz Gabriela Sari, y algunas cosas más…

"Con Zapping estoy muy contento porque es un desafío nuevo en mi corta carrera. Ser panelista y el vivo es una cosa diferente... Me siento muy cómodo en mi puesto y en el programa".

-¿Cómo vivís esta etapa laboral en Zapping?

-Estoy muy contento porque es un desafío nuevo en mi corta carrera, porque sólo participé en Caiga y, sobre el tramo final de programa, estuve en la conducción con Roberto Pettinato. Ser panelista y salir en vivo es una cosa diferente. Pero estoy muy feliz, sobre todo por el equipo, el grupo humano. Mis compañeros son súper amables y nunca hay problemas. Entre todos hay muy buena onda, muy buen clima de laburo, así que me siento muy cómodo en mi puesto y en el programa.

-¿Te sentiste cómodo desde el primer momento, vos pasaste de un clásico a un programa nuevo, popular y más polémico?

- La verdad es que a mí me llamó la productora, que es la misma que hizo Caiga. Por lo tanto, si la productora en su momento evaluó que yo podía ser notero de Caiga sin haber tenido ningún trabajo previo en la tele, y ahora evalúa que yo participe en este ciclo, es porque lo podía hacer. Por mi parte, me lo tomé como algo nuevo. La vida es un desafío todos los días. Y sí, es un programa totalmente diferente a Caiga, pero lo tomé con la misma energía y con el mismo cariño que cuando empecé en CQC.

"Como conductora y capitana del barco, Vivi es divina. Con ella, censura cero, podés decir lo que quieras".

-¿Cómo es Viviana Canosa como conductora y compañera?

-Como conductora y capitana del barco al aire, Vivi es divina. Desde el minuto uno siempre tuvo recontra buena onda conmigo, me aconsejó mil cosas y, con el correr de los días, le fuimos tomando la onda a laburar juntos. Con ella, censura cero, podés decir lo que quieras.

-Del panel sos el mediador, y Viviana muchas veces te pincha para que seas más picante. ¿Es tu personalidad o le escapás al escándalo?

-Cuando yo arranqué ahí pregunté mil cosas, una de ellas, cómo tenía que ser, y me dijeron que sea yo, que desarrolle mi frescura, que no haga ningún personaje. Yo digo lo que quiero, lo que siento, y soy así porque no me interesa bardear a nadie que no se metió conmigo. No me gusta pegar por pegar, no voy a utilizar mi tiempo ni mi aire en la televisión para joder a otro tipo que, como yo, está haciendo su carrera y quizá se equivocó en algo... Yo digo lo que pienso; por ejemplo: si veo un video de un tipo que es un violento, me limito a juzgar ese acto en ese momento de su vida, nada más. Pegar por pegar no me interesa. Mi recurso en las respuestas no es la agresión, prefiero usar más el humor y hacer reír.

-¿Y si un día te dicen que no sos funcional al rating?

-A mí nunca me vinieron a decir: "Mirá, no sos funcional al rating", ni me sugirieron que le empiece a pegar a la gente.

-¿Lo harías si te lo marcan?

-No lo haría. Si me dicen: "Ahora tenés que tratar mal a la gente o bardearlos", les diría que no, simplemente porque no es mi estilo. Igual, este tipo de pedido jamás llegaría por parte de la productora en la que estoy, porque tampoco es su estilo.

-Siendo abogado, ¿cuándo decidiste dejar de lado tu profesión e incursionar en la tele?

-Desde chico me vi tentado por hacer algo en la televisión y siempre pensé que mi camino sería más como actor, ya que es el rubro que me interesaba. Pero después, con el tiempo, charlando mucho con un amigo, me dijo: "Por qué no probás como notero, tu personalidad es bastante particular y, quizás, te podrías destacar siendo vos mismo, más que un personaje". Entonces, una cosa llevó a la otra y me animé a colgar en Youtube un Auto casting, y tuve un poco de suerte. Los de la productora de Caiga lo vieron, les gustó y me terminaron contratando. Y así arranqué. Tenía ganas de trabajar en la tele y para mí Caiga era un programón.

"Soy el más obsesivo del mundo. Tengo la casa impecable. Es más, ahora me voy a levantar a acomodar la mantita del sillón que está un poquito corrida".

-¿Ejerciste alguna vez como abogado o te desencantó la profesión?

-Ejercí un año, acá en Capital Federal. Hice Civil y Comercial y no fue que me desencantó la profesión, pero me interesaba más lo de la tele. El año anterior a trabajar como abogado lo había vivido en Estados Unidos y, en ese viaje, pensé mucho lo que quería para mi vida, y me di cuenta que en la abogacía me iba a tener que pelear con todo el mundo y no me interesa estar en conflictos constante con la gente. Yo quería divertirme y poder aportarle algo al otro a través de hacer reír, darle a la gente algo que los divierta, no algo que sea un bajón.

-De hecho, esa postura la trasladás a Zapping...

-Exactamente. Cuando se van cumpliendo algunos objetivos de mi carrera, siendo como soy, uno se aferra cada vez más a su librito. No voy a cambiar mi esencia porque, justamente, lo que gusta de mi es mi esencia. Yo no voy a salir haciendo algo que no soy.

-¿El apodo de Rulo viene desde La Plata o te rebautizaron en los medios?

-Me rebautizaron en los medios. Cuando los productores de Cuatro Cabezas vieron el video me dijeron: "¿Vos qué serías, el rulo de CQC?". Y ahí quedó Rulo.

-Tu cabellera es parte de tu look, ¿nunca pensaste en cambiarlo o raparte?

-No, imaginate que mi seudónimo es Rulo, si me rapo me empezarían a llamar exrulo. No me conviene cortarme el pelo (risas). Además, me gusta este look, me gusta el pelo así y no me lo quiero cortar.

-Hablando de imagen, ¿qué importancia le das al aspecto físico? ¿Cuáles son tus cuidados?

-Voy al gimnasio, pero no soy un obsesivo, me cuido. Me gusta estar prolijo y estar bien conmigo mismo. Intento no comer cosas que hacen mal, prefiero las cosas sanas.

-Leí que a Gabriela Sari la conquistaste siendo notero de CQC, haciéndole notas. ¿Eso es así?

-No la conquisté como notero de CQC, pero gracias a eso la conocí. Cuando la conocí me fijé en ella, pregunté y me dijeron que tenía novio. Entonces, no hice nada. Después la volví a cruzar de casualidad, nos saludamos, le pregunté cómo andaba su novio y ella me dijo: "Corté hace seis meses". Entonces, averigüé el teléfono y la empecé a llamar y, más o menos dos meses después, aceptó tener una cita y nos empezamos a ver.

-¿Cuánto hace que salen? ¿Conviven?

-Estamos juntos hace casi un año. No convivimos pero nos vemos muy seguido. Ella vive sola y yo también, así que dormimos juntos 3 ó 4 veces por semana, seguro.

"A Gaby no la conquisté como notero de CQC, pero gracias a eso la conocí. Estamos juntos hace casi un año, pero no convivimos".

-Como hombre que vive solo, ¿cómo te llevás con los quehaceres domésticos?

-¡Soy el rey! Soy el más obsesivo del mundo. Tengo la casa impecable. Es más, ahora me voy a levantar a acomodar la mantita del sillón que está un poquito corrida. Yo me ocupo de todo, me encanta tener la casa impecable, tener todo perfecto y organizado, las cosas y los papeles. En ese sentido soy muy abogado, porque me gusta tener todo al día y bien. El orden es la clave del éxito. Tengo todo anotado en una agenda; es importante ser profesional, llegar en punto y no olvidarte nada.

-¿Y cómo se lleva tu costado meticuloso obsesivo con Gabriela? ¿Ella es parecida a vos?

-Ella no es obsesiva, pero es muy parecida a mí y se adapta muchísimo. Si yo cociné, cuando terminamos de comer ella no se cuelga, enseguida va y lava toda la vajilla. No es de dejar todo tirado.

-¿Antes de ponerte de novio saliste con otras famosas?

-Un caballero no tiene memoria. Cuando conocí a Gaby tuve un accidente, me caí de la bicicleta y se me borró toda la memoria (bromea).

-Eso da a entender que algún historial hay...

-No hay ningún historial. Sacá tus propias conclusiones.