Liliana y Marisa Kuegler, las gemelas misioneras que salían con un remisero, otra vez comparten a un hombre: "Nos lo mandó Juan Carlos... ¡y es muy parecido!"

Las hermanas son noticia otra vez por enamorarse del mismo caballero, que les recuerda a Juan Carlos López, fallecido en 2011.

El amor por duplicado se repite con Liliana Kuegler (31) y Marisa Kuegler (31) como protagonistas y un misterioso caballero que las enamoró hace un año y tres meses. Al igual que en 2008, cuando las bellas misioneras formaron un polémico trío con Juan Carlos López, ahora también comparten a un hombre.

El caso del remisero que convivía con las gemelas causó tanto revuelo que, junto a las rubias, contó la historia en el living de Susana Giménez. Pero la relación finalizó de forma trágica cuando en 2011 falleció a los 33 años, a causa de una demencia cerebral progresiva.

Aunque las segundas oportunidades existen, y creer o reventar, Liliana y Marisa cayeron ambas rendidas a los pies de un hombre al que prefieren no exponer mediáticamente. "Nos conocimos en el gimnasio. El nos había visto en la tele y su sueño era vernos. Pensaba que jamás nos íbamos a enamorar de él. Además, admiraba a Juan Carlos, todo el tiempo nos dice que era un capo”, le contaron al unísono a la revista Semanario.

Atentas a los posibles cuestionamientos, las hermanas que incluso tienen un único perfil de Facebook, explican: "Para nosotras es normal, es nuestra forma de vida”. Lo más llamativo es cómo Marisa y Liliana se toman el romance: "No se puede creer el parecido con Juan Carlos. Desde lo físico hasta en los gustos. En la primera salida fuimos a tomar un helado y él pidió chocolate y banana. Nosotras lo miramos y le dijimos ‘¿nos estás cargando?’. Eran los preferidos de ‘Juan Carlos’. Se parece en todo, mide y pesa lo mismo, tiene 36 años, la misma edad que tendría Juan Carlos, y también es un amante maravilloso. Así que nos gusta pensar que fue Juan Carlos el que nos lo mandó del cielo para que nos cuide. Estamos enamoradas y nos encantaría formar una familia. Todavía no vivimos los tres en la misma casa, pero estamos más juntos que separados".

Para las gemelas misioneras, no hay dos sin tres.