Eduardo Feinmann, irónico con Nieves Jaller: "Tengo una suerte de salón de los bustos con Rosas, Perón, Evita, el Che..."

El periodista le respondió a la ex de Ale Sergi, quien aseguró haber tenido un affaire con él y que en su casa tenía ¡una estatua de Juan Manuel de Rosas!

Feinmann sobre las estatuas de su casa.

Eduardo Feinmann siempre se ha mostrado híper reservado con su vida privada, a pesar de ser un polémico periodista cuando está al aire, tanto en radio como en televisión.

"¡¿Cómo voy a tener una estatua?! ¿Vos podés creer que puedo tener una estatua en un departamento de 90 metros cuadrados?".

Sin embargo, la exuberante Nieves Jaller, ex de Ale Sergi, rompió sorpresivamente con esta imagen, al llenarlo de halagos: "Es un caballero, es un divino. Cenamos, me pasó a buscar a Te mataré Ramírez… Fui a la casa también. Algo que me llamó la atención es que tiene la estatua de Juan Manuel de Rosas en la casa. ¡Es muy extraño! Pero bueno… No prosperó porque no teníamos muchas cosas en común. Perdón Eduardo… No dormimos juntos. Eduardo es un amigo. Igual, yo soy una dama, él no habla. ¿Si me invitó a su barco? No, no llegamos a ir al barco".

Feinmann habló con Ciudad.com del tema: "Yo no hablo de mi vida privada, menos de una mujer. No tengo nada que contar". Y en la mañana del viernes, en Radio 10, también se refirió a las declaraciones de Jaller con sus compañeros.

"No soy un tipo inteligente emocionalmente, pero creo que en la vida y en las relaciones de pareja se gana y se pierde. Hay veces que perdés y hay veces que ganás. Yo no hablo de mi vida privada...", arrancó el periodista. Edith Hermida, entonces, quiso convencerlo: "Pero si contás podés generar empatía con otras personas. Está bueno hablar".

Feinmann: -Una cosa es en la vida privada, a tus amigos les contás pero ventilar no.

Hermida: -Pero ayer fuiste víctima de alguien que habló de eso...

Feinmann: -Yo no fui víctima de nada. ¿Por qué?

Hermida: -Porque contaron algo de vos, ¿te enteraste?

Feinmann: -De mi vida privada no hablo y como buen caballero que soy, no tengo memoria. Y menos voy a hablar de una dama. Me alegro que haya hablado bien de mí, como hablan hombres y mujeres. ¡¿Cómo voy a tener una estatua?! ¿Vos podés creer que puedo tener una estatua en un departamento de 90 metros cuadrados?

Hermida: -¡Por algo nunca nos invitaste! ¿Desmentimos lo de la estatua?

Feinmann: -(Sumándose al juego e ironizando) No desmentimos nada. no solamente tengo la de Rosas, sino la del Che Guevara. Tengo una suerte de salón de los Bustos. Tengo Rosas, Perón, Evita, el Che, Miguel de Güemes. ¡Están todos ahí, lleno de estatuas!