El director italiano Tinto Brass murió este miércoles 4 de noviembre de 2026, a los 93 años, en Roma. Reconocido mundialmente por su película Calígula y por convertirse en uno de los máximos referentes del cine erótico europeo, su fallecimiento fue confirmado por sus familiares a través de un comunicado enviado a los medios locales.
Una de las primeras preguntas que surgió tras conocerse la noticia fue de qué murió Tinto Brass. Sin embargo, hasta el momento, su familia no informó cuál fue la causa de su fallecimiento. En el comunicado difundido a la prensa, sus allegados únicamente confirmaron su muerte y señalaron que los funerales se realizarán en la intimidad.
La noticia marca el final de la vida de una de las figuras más controvertidas del cine italiano, un realizador que durante décadas desafió los límites de la censura y convirtió el erotismo, la libertad sexual y la provocación en algunos de los ejes centrales de su filmografía.

Quién era Tinto Brass, el director de Calígula
Nacido el 26 de marzo de 1933 en Milán, Italia, bajo el nombre de Giovanni Brass, el cineasta construyó una carrera marcada por la experimentación y la transgresión.
El apodo Tinto se lo puso su abuelo, quien reconoció su habilidad para el dibujo y lo bautizó en honor al célebre pintor Tintoretto. Con ese seudónimo se hizo conocido internacionalmente.
Sus primeros acercamientos al mundo cinematográfico estuvieron vinculados con los círculos culturales de París, donde entró en contacto con referentes de la Nouvelle Vague, como François Truffaut y Jean-Luc Godard. También trabajó junto al reconocido director Roberto Rossellini, a quien asistió en películas como Il generale Della Rovere (1959).
A lo largo de su carrera, Brass desarrolló un estilo propio, con películas que abordaban la sexualidad, el deseo y las convenciones sociales desde una mirada provocadora.
“Calígula”, la película que marcó su carrera
La película más emblemática de Tinto Brass fue Calígula (1979), una producción que generó un enorme escándalo por sus escenas explícitas, sus representaciones de violencia y sus secuencias de contenido sexual.
La historia, centrada en el emperador romano conocido por su crueldad y sus excesos, tuvo un rodaje conflictivo, atravesado por fuertes diferencias entre el director, el guionista Gore Vidal y el productor Bob Guccione, fundador de la revista Penthouse


