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Las colonias de verano en la Ciudad reciben la mitad de chicos y despuntan nuevas propuestas privadas

La pandemia también cambió las vacaciones de los chicos.

Las colonias de verano en la Ciudad reciben la mitad de chicos y despuntan nuevas propuestas privadas
Las colonias de verano en la Ciudad reciben la mitad de chicos y despuntan nuevas propuestas privadas

Con protocolo sanitario que incluye burbujas, barbijo, distanciamiento social, desinfección de manos y la toma de temperatura, las colonias en la Ciudad de Buenos Aires tienen, en promedio, una asistencia del 50 por ciento en relación a la temporada 2020, aunque en algunos casos, con denuncias por el relajamiento de sus medidas preventivas.

En tanto, algunas propuestas para chicas y chicos hacen eje en actividades artísticas, en las cuales profesores y madres coincidieron en señalar que los menores "están bastante conscientes de la higiene y los cuidados".

"Se nota que los chicos lo re necesitaban y nosotros también. Estar todo el año con Zoom y ahora en contacto con ellos, es mágico", contó a Télam un profesor de la colonia del Parque Chacabuco, Alejo Belussio, desde el borde de la pileta.

El natatorio grande, ubicado en el centro del parque, del barrio porteño de Caballito, permanecía lleno a solo un cuarto de su capacidad, mientras otros pocos niñas y niñoshablaban en sus burbujas, algunos sin barbijo, los cuales estaban delimitados con círculos de pintura en el piso del solarium.

"Los chicos están bastante conscientes con la higiene, nosotros tenemos alcohol en spray y nos piden constantemente", agregó Alejo respecto al cumplimiento del protocolo de esta actividad recreativa para la prevención del coronavirus.

Bajo un día soleado y de temperatura agradable, los profesores y bañeros se hallaban al borde de la pileta, atentos a los niños, con barbijos y anteojos, mientras otras niñas salían a tomar sol y charlar con sus amigas.

"A los chicos se los ve bien, contentos. Estamos muy encima con el tema del barbijo, es lo más complicado, sobre todo con los más chiquitos, y la distancia también", comentó Anastasio, coordinador de la pileta, quien admitió que la "colonia está al 50% de asistencia".

El protocolo para la disposición de la pileta, similar al de otros espacios, consta de dividirla con boyas, para respetar las burbujas de grupos de 5 a 8 niñas y niños, de 4 a 12 años.

Chicas y chicos ingresan por burbujas, distanciados y en la entrada de la pileta se dividen en dos: unos se dirigen al lado derecho, y conforman todas las burbujas de ese lateral, mientras los otros lo hacen del lado izquierdo de la pileta.

También, se trasladan cerca del enrejado de la pileta, que es el espacio libre para evitar pasar por las burbujas, ubicadas más abajo en el solarium.

Con todo, en diálogo con Télam, el secretario del Área Socieducativa de UTE (Unión de Trabajadores de la Educación), Ariel Sánchez, aseguró que "tenemos varias denuncias de profesores y padres de que no se cumplen los protocolos sanitarios en las escuelas de verano".

Para Sánchez, el mayor problema "está en los micros y en los predios donde están las piletas".

El gremialista explicó que los micros no son exclusivos de las escuelas, lo cual tiene como consecuencia que "una unidad va y levanta seis pibes en una escuela, después a 10 en otra y después a 10 en otra, entonces terminan viajando pibes y docentes de tres o cuatro escuelas distintas, es decir rompen la burbuja" preventiva.

"Lo mismo sucede -agregó- cuando llegan a los predios donde funcionan las piletas, se mezclan todos sin cumplir con los protocolos pautados y ni me quiero imaginar cómo son los vestuarios de estos lugares".

Santiago, de 11 años, asiste a la colonia desde hace 5 años y coincidió que este año "hay menos chicos".

"Mis abuelos tenían miedo por el coronavirus y me pidieron que no viniera, pero mi mamá me dijo que si yo me divertía, que siguiera", compartió a Télam el niño.

Como parte del protocolo, las jornadas completas se dividieron en dos: de 9 a 12 horas y de 13 a 17, "para distribuir el volumen de asistentes", según informó la Secretaría de Deportes porteña.

Si bien confesó que "le cuesta un poco el uso del barbijo" y que "nos lo sacamos un poco", Santiago dijo estar alegre por estar allí y que se hizo nuevos amigos, porque sus otros compañeros están en la burbuja de los 12 años.

Las colonias funcionan desde el 4 al 29 de enero en 14 sedes de polideportivos y parques de la Ciudad, donde asisten 15.000 niños y niñas este verano.

Con dos profesores detectados positivos por coronavirus, esta semana el Gobierno porteño testeará a todo el personal de las colonias de verano, más de 2.000 personas.

Mientras, artistas de otras disciplinas se prepararon durante todo el año y reformularon sus clases por Zoom, para recomenzar un nuevo verano con talleres presenciales, adaptados al protocolo vigente por la pandemia.

Tal es el caso del estudio de danzas SP Dance Center, ubicado en Ravignani 2300, en el barrio porteño de Palermo, cuyas alumnas de 3 a 7 años realizaron sus clases de danza clásica y jazz por zoom y en el mes de enero, eligieron las presenciales.

"Abandoné el recuerdo de las clases previas a la pandemia, me enfoqué en las nuevas reglas y puse en marcha la creatividad que la profesión conlleva", resaltó a Télam la docente y directora del lugar, Soledad Pertino.

Por la experiencia del reencuentro con los adolescentes y adultos en noviembre 2020, "sabía que era un espacio muy necesario y que el protocolo se toleraba sin problemas". "Empecé el taller de artedanza con los más peques, gritar 5,6,7,8, sentir a los alumnos y dictar clase en carne y hueso, unió los cables a la vida terrenal otra vez y dio un alivio esperanzador a los colegas que trabajan", contó Pertino, con los círculos en el piso para procurar el distanciamiento y las ventanas abiertas de par en par.

"Los niños y niñas ya desde sus casas y la revinculación escolar, saben cómo funciona todo: higiene de zapatillas, alcohol en las manos, saludo con puño o codito, tapabocas", describió la docente, rodeada de niñas de 3 a 7 años, con tutus, mallas de colores con rodetes tirantes y sus barbijos.

María Pilar González, mamá de una niña de 3 años y medio que asiste al estudio, contó que su hija nunca había realizado otra actividad aparte del jardín y, luego de estar todo el año en su casa, "nos pareció una buena oportunidad para que haga un taller presencial y comparta sus intereses de niña".

"Ella no va a colonia y el contexto COVID no era un tema menor, pero conozco el estudio de Sole hace muchos años, fui alumna suya y eso me dio confianza y sabía que la recibirían en un entorno amoroso, agradable y cuidado", dijo la mamá.

En tanto, en la provincia de Buenos Aires, con protocolos sanitarios que incluyen desinfección de manos, uso de barbijo, establecimiento de burbujas, distanciamiento social y control de flujo de personas, entre otras medidas, los 2.000 clubes y predios deportivos, enmarcados en el programa oficial "Verano ATR", reciben una asistencia de más de 300.000 niños y niñas y adolescentes, según la Dirección de Cultura y Educación.

Ese programa oficial está orientado a niños y niñas y adolescentes de nivel primario y secundario, quienes, además de las dinámicas deportivas, acuáticas y recreativas propias de la temporada estival, participan en actividades basadas en los contenidos priorizados para cada año escolar, según los siguientes ejes temáticos: literatura, ciencias, tecnología y arte.

Fuente: Télam