Nicolás Paladini volvió a ser noticia, pero esta vez lejos del mundo empresarial que lo hizo conocido. El ex heredero de la firma de fiambres que lleva su apellido encontró en la astrofotografía una pasión que se transformó en un negocio internacional, al punto de recibir un reconocimiento de la NASA y de abrir su propio observatorio en pleno desierto de Mojave, California.
El proyecto se llama Death Valley Observatories y fue pensado para que astrofotógrafos de distintas partes del mundo puedan operar telescopios de forma remota, sin depender del clima ni de la contaminación lumínica de sus países. La noticia reavivó el interés por la historia de reconversión profesional del empresario, marido de Rocío Guirao Díaz.
CÓMO PASÓ DEL NEGOCIO FAMILIAR A FOTOGRAFIAR EL UNIVERSO
Durante gran parte de su vida profesional, Paladini estuvo ligado a la empresa fundada por su familia, una de las principales productoras de alimentos derivados del cerdo del país. Años atrás decidió vender su participación accionaria y arrancar una nueva etapa, alejado de la actividad que lo acompañó desde joven.
El cambio definitivo llegó durante la pandemia. Con más tiempo libre y una rutina distinta, retomó la curiosidad por observar el cielo: compró un telescopio para instalar en la terraza de su casa y esa afición fue creciendo con el correr de los meses. Leyó libros especializados, investigó sobre astronomía y aprendió técnicas de captura de imágenes hasta convertir el hobby en una verdadera profesión.
EL RECONOCIMIENTO DE LA NASA QUE LE CAMBIÓ LA VIDA
Apenas unos meses después de empezar a fotografiar el cielo profundo, una imagen suya de la Nebulosa del Águila (Messier 16) fue elegida por la NASA como Astronomy Picture of the Day, una de las distinciones más codiciadas del ambiente. El propio Paladini celebró el logro en sus redes sociales y aseguró que se trataba del mayor reconocimiento posible para un astrofotógrafo, mientras que Rocío Guirao Díaz compartió públicamente su orgullo por el premio.
Ese reconocimiento terminó de confirmar que la astrofotografía había dejado de ser un simple pasatiempo para convertirse en un proyecto a largo plazo.
EL OBSERVATORIO QUE LEVANTÓ EN UNO DE LOS MEJORES CIELOS DEL MUNDO
Fotografiar el universo desde una gran ciudad se le fue haciendo cada vez más difícil por la contaminación lumínica, un problema típico de quienes se dedican a esta disciplina. En lugar de resignarse, Paladini convirtió el obstáculo en oportunidad: junto al astrofotógrafo Juan Filas impulsó la creación de Death Valley Observatories, instalado en el desierto de Mojave por la calidad de sus cielos y la gran cantidad de noches despejadas durante el año.
En junio mostró por primera vez el funcionamiento del complejo y semanas después anunció oficialmente su apertura con un mensaje que resumió el camino recorrido, al señalar que ver el lugar lleno de telescopios le generaba una enorme satisfacción.
EL APOYO PERMANENTE DE ROCÍO GUIRAO DÍAZ
Mientras Paladini atraviesa esta nueva etapa, Guirao Díaz sigue acompañándolo como lo hizo en cada proyecto desde que se casaron en 2008. La modelo suele compartir mensajes de orgullo por los logros de su marido, sobre todo desde que él empezó a mostrar el crecimiento del observatorio en Estados Unidos.