El Syrah está presente en gran parte del territorio vitivinícola del país, pero no se manifiesta de la misma manera en todas las regiones. En Maipú, y particularmente en la zona de Barrancas, la variedad desarrolla un perfil propio, marcado por la madurez del fruto, la estructura y una identidad que se mantiene constante a lo largo del tiempo.
Según datos del Instituto Nacional de Vitivinicultura, Argentina cuenta con unas 10.420 hectáreas implantadas con Syrah, lo que representa el 5,2% del total de la superficie vitivinícola. Mendoza concentra casi el 74% de esa producción, seguida por San Juan, mientras que el resto se distribuye en otras provincias.
El rol del suelo y el clima en Barrancas
Dentro de Mendoza, Barrancas se destaca por sus suelos rocosos de origen aluvional, una característica clave para el desarrollo del Syrah. Este tipo de suelo favorece una maduración completa de la uva y permite que la variedad cumpla su ciclo vegetativo, algo que no siempre ocurre en zonas más frías del país.
En ese contexto, Bodega Domiciano trabaja desde hace años con viñedos propios en la región. Su enólogo, Rodrigo Gasparoni, señala que el Syrah fue una de las variedades fundacionales del proyecto y una de las que mejor expresa el vínculo entre cepa y territorio. Esa adaptación natural explica por qué el Syrah se convirtió en una referencia dentro de la identidad de la bodega.

Una variedad versátil, con distintos estilos
Una de las particularidades del Syrah en Maipú es su versatilidad. En la región se elaboran desde vinos jóvenes, con marcada expresión frutal, hasta ejemplares de mayor complejidad, estructura y potencial de guarda. Esa amplitud estilística permite mostrar diferentes facetas de la variedad sin perder identidad.
La línea Reserva Nocturna se inscribe dentro de esa búsqueda de expresión del terroir. Se trata de vinos 100% varietales elaborados con uvas cosechadas durante la noche, una práctica que apunta a preservar la frescura del fruto y evitar el impacto del calor acumulado en los suelos rocosos durante el día.

Un Syrah que refleja su origen
El Reserva Nocturna Syrah 2023 sintetiza ese enfoque. Proveniente de viñedos de Barrancas, presenta un color rojo violáceo con matices granates y un perfil aromático donde aparecen frutos rojos como moras, frambuesas y grosellas, acompañados por notas sutiles de cacao y café producto de su paso por barrica.

En boca se muestra envolvente, con taninos amables y un final persistente. La crianza —12 meses en barricas de roble francés y americano, más seis meses de estiba en botella— aporta estructura sin ocultar el carácter varietal.
En el Día Mundial del Syrah, la fecha funciona como una excusa para volver a mirar esta variedad con atención y para reconocer el papel que regiones como Maipú siguen teniendo en la construcción del perfil del Syrah argentino: vinos que hablan del lugar donde nacen y de una tradición que se renueva vendimia tras vendimia.



