Un sello de arcilla puede cambiar la historia de Jerusalén

La pieza encontrada data de 2.700 años atrás y se asemeja a una moneda en la que se detallan dos hombres con una inscripción en hebreo que asegura pertenecer al gobernador de la ciudad.

Un sello de arcilla puede cambiar la historia de Jerusalén
Un sello de arcilla puede cambiar la historia de Jerusalén

Un sello de arcilla hallado en la ciudad de Jerusalén (Israel) parece confirmar la presencia de un gobernador en esa localidad hace 2.700 años, figura que había sido mencionada en algunos pasajes bíblicos; sin embargo, hasta la fecha no existía ninguna prueba física que confirmará esta hipótesis.

La pieza encontrada se asemeja a una moneda y cuenta con una especie de logo en el que se detallan dos hombres con una inscripción en hebreo que asegura pertenecer al gobernador de la ciudad, quien en realidad cumplía las funciones del que hoy conocemos como un alcalde.

El prefecto de Jerusalén, Nir Barkat, fue el encargado de presentar el descubrimiento de esta pieza que mide aproximadamente 15 milímetros de diámetro y 3 milímetros de espesor, y según las primeras especulaciones tenía como principal función sellar los documentos y las correspondencias oficiales del gobierno.

Los arqueólogos responsables aseguran que este hallazgo es poco común, pero destacan la importancia que tiene ya que este elemento podría cambiar la historia. "En la Biblia, los gobernadores de Jerusalén son mencionados en dos ocasiones, pero es la primera vez que una excavación arqueológica confirma documentalmente la existencia de personas que ocuparan este cargo", aseguró la doctora Shlomit Weksler-Bdolah a los medios internacionales.

Los expertos actualmente están trabajando en un edifico cercano al Muro de los Lamentos, lugar donde han encontrado una serie de objetos que también hacen referencia a la denominada Ciudad Vieja y que se especula servía como una sede administrativa del gobierno o un sitio ocupado por gente adinerada ya que se han encontrado objetos provenientes de Egipto o Asiria.

En los próximos días se tiene previsto realizar las pruebas correspondientes para determinar el origen de este curioso artilugio que además cuenta en la parte posterior con el dibujo de una luna, elemento que, según los especialistas, era venerada por culturas vecinas.