El sábado a la noche, Las Pastillas del Abuelo celebraron sus 25 años de historia con un recital demoledor en el estadio de Ferro, donde más de 30 mil fanáticos coparon el barrio de Caballito y vivieron una verdadera fiesta de rock nacional.
Con entradas agotadas y un clima de euforia desde temprano, la banda liderada por Piti Fernández repasó todos sus clásicos y sorprendió con dos temas inéditos: “Excusa” y “Una contra otra”, que formarán parte de su próximo disco.

El público saltó, cantó y se emocionó con hits como “¿Qué vicios tengo?”, “Hasta acá nos ayudó dios”, “Rompecabezas de amor”, “La creatividad”, “¿Qué es Dios?”, “Perdido”, “Viejo karma!” y “Otra vuelta de tuerca”.
Una noche de invitados, emociones y fiesta interminable
La noche otoñal fue el marco perfecto para un show que mezcló rock, reggae, folklore y música rioplatense. Sobre el escenario, la banda invitó a referentes de distintas generaciones: el joven trapero Tiago PZK se sumó para cantar la emotiva “El favor”, y en “Tantas escaleras” se lucieron el bajista Tete Iglesias (de La Renga), Wayra Iglesias y la baterista Silvina Cendón.
El campo de Ferro fue una marea de banderas de barrios como Lugano, Hurlingham, Floresta, Munro, Quilmes, Ituzaingó y hasta de Uruguay. La fiesta pastillera se vivió tanto arriba como abajo del escenario, con fanáticos de todas las edades, desde los veinte hasta los cincuenta años.
Estrenos, cuerdas y momentos para el recuerdo
“Gracias por bancarnos siempre”, gritó Piti Fernández con los brazos en alto, después de estrenar “Excusa” y “Una contra otra”. Los temas sonaron con arreglos de cuerdas a cargo del Cuarteto Divergente, con la participación de Alejandro Terán en viola y Javier Casalla en violín, dos músicos de enorme trayectoria.
Entre los momentos más celebrados, el público explotó con el reggae “Loco por volverla a ver”, la chacarera “Perdido”, la blusera “¿Me juego el corazón?” (con la sección de vientos a pleno), la futbolera “¿Qué es Dios?”, la frenética “Enano” (que desató un pogo infernal) y la romántica “El Favor”, que emocionó hasta las lágrimas a Tiago PZK.
Un cierre a pura emoción y agradecimiento
“¡Qué fiestón!”, gritó el Piti al final, abrazado con todos los músicos de la banda. Después de más de dos horas de música, Las Pastillas del Abuelo dejaron en claro por qué siguen siendo una de las bandas más queridas del país y cómo, después de 25 años, su energía y su conexión con la gente están más vivas que nunca.




